EEUU envía a sus mejores tropas al Golfo Pérsico para recuperar el Estrecho de Ormuz
ResumenMientras Donald Trump decía que se estaban produciendo conversaciones positivas con Irán y Teherán lo negaba, se desplazaban a sus bases del Golfo Pérsico buena parte de la élite del ejército estadounidense: fuerzas especiales Navy Seal y Rangers y una brigada completa de la 82 división aerotransportada. A ellos se unirá el viernes el grupo anfibio en el que viaja el USS Trípoli y el USS New Orleans con 2.500 marines en su interior. El viernes, por cierto, es el día que acaba el ultimátum de Donald Trump, fijado en 48 horas y luego ampliado. Varios analistas creen que el cambio de fechas obedece a dos razones: la primera es calmar a los mercados y tratar de bajar el precio del petróleo.
Mientras Donald Trump decía que se estaban produciendo conversaciones positivas con Irán y Teherán lo negaba, se desplazaban a sus bases del Golfo Pérsico buena parte de la élite del ejército estadounidense: fuerzas especiales Navy Seal y Rangers y una brigada completa de la 82 división aerotransportada. A ellos se unirá el viernes el grupo anfibio en el que viaja el USS Trípoli y el USS New Orleans con 2.500 marines en su interior. El viernes, por cierto, es el día que acaba el ultimátum de Donald Trump, fijado en 48 horas y luego ampliado. Varios analistas creen que el cambio de fechas obedece a dos razones: la primera es calmar a los mercados y tratar de bajar el precio del petróleo. La segunda es ganar tiempo para poder amasar tropas en la zona. Lo primero ya lo consiguió en parte y está consolidando lo segundo. ¿Qué tipo de fuerzas acaban de llegar al Golfo? Un equipo de Navy Seal similar al que mató a Osama Bin Laden en Abbotabad, el regimiento 75 de Rangers y el 160 SOAR de la fuerza aérea, responsables ambos de la captura relámpago de Nicolás Maduro el pasado enero, el 5º grupo de fuerzas especiales aerotransportadas (especializados en contraterrorismo) o el 1 regimiento Delta Force, responsable de las misiones más peligrosas de rescate o contra líderes rivales... Es decir, que las tropas más especializadas en infiltraciones tras las líneas enemigas y en golpes de mano están ahora en las bases del Golfo Pérsico. Arabia Saudí incluso ha reabierto espacios que tenía cerrados para acogerlos, como la base aérea Rey Fahd. El destructor lanzamisiles de la clase Arleigh Burke USS Winston S. Churchill (DDG 81) lleva a cabo un reabastecimiento en el mar con el buque de reabastecimiento de la flota de la clase Henry J. Kaiser USNS Kanawha (T-AO-196).US Army Además, EEUU ha movilizado a una brigada completa (unos 3.000 paracaidistas) de la 82 división aerotransportada, que ya duermen en Jordania y que es conocida por haber sido lanzada sobre Normandía la noche previa al día D en 1944. Esto ofrece alguna pista sobre los planes que maneja el Pentágono para tomar algún objetivo valioso en la región, ya sea la isla de Jark, en el interior del Golfo, que sirve de centro exportador del 90% del petróleo iraní, o las estratégicas islas del Estrecho de Ormuz, en especial Qeshm y Larak, islas cuyas dimensiones coinciden, por cierto, con Okinawa e Iwo Jima, dos islas del Pacífico cuya conquista por parte de los Marines resultó sangrienta. Anthony H. Cordesman, analista del Centro para los Estudios Estratégicos Internacionales señala que "Cualquier intento de EEUU de tomar o neutralizar instalaciones clave iraníes en el Golfo afrontaría serios riesgos debido a las defensas en capas de Irán y su capacidad para escalar el conflicto en toda la región". Son precisamente los Marines, tropas especializadas en desembarcos anfibios, los llegarán el próximo viernes. Ese es el día que parece que puede marcar el inicio de las operaciones, teniendo en cuenta que todos los recursos estarán ya desplegados y que la bolsa cerrará la cotización de sus futuros de materias primas (con el foco en el petróleo) la noche de ese mismo viernes. ¿Qué tipo de operaciones pueden acometer estas tropas? El ejército de EEUU, a través de las declaraciones de algunos militares destacados, ha estudiado tres opciones: la escolta militar de convoyes de petroleros con sus navíos de guerra, algo que no elimina el origen del fuego iraní sobre el Estrecho y su capacidad para lanzar drones sobre estos cargueros de hidrocarburos. La segunda opción es tomar, con una operación de combine el uso de paracaidistas y de tropas de desembarco, las islas del Estrecho, un escenario arriesgado, ya que Irán tiene una gran ventana estratégica y geográfica en esa zona, lo que obliga a los militares de EEUU a operar bajo el fuego de los sistemas defensivos iraníes con una logística complicada. Además, esas islas están llenas de cuevas naturales, lo que facilita su defensa, además de playas pequeñas con acantilados escarpados y pocas escapatorias, un infierno para cualquier operación anfibia contra un ejército que esté motivado y dispuesto a responder. Un helicóptero MH-60S Seahawk, adscrito al Escuadrón de Combate Marítimo de Helicópteros n.º 9, descarga un palé de alimentos en la cubierta de vuelo del destructor lanzamisiles de la clase Arleigh Burke USS Winston S. Churchill (DDG 81).US Army El analista Michael Knights, del Instituto de Washington para la Política de Oriente Próximo, cree que "el litoral del Golfo es uno de los entornos más peligrosos para operaciones anfibias, porque Irán puede concentrar fuego rápidamente contra cualquier fuerza de desembarco". Quizá la referencia histórica más cercana es Gallipoli, en Turquía, durante la Primera Guerra Mundial, donde las tropas aliadas se atascaron durante meses en playas sin salida y atacados desde arriba por los otomanos del general Mustafa Kemal Atatürk. Los Seal, Rangers y Delta tendrían que tomar posiciones de gran valor como estaciones de comunicaciones, radares, bases enemigas y puertos para impedir que la Guardia Revolucionaria de Irán pueda operar con normalidad y recibir refuerzos. La tercera opción es tomar la isla de Jark como rehén. Este territorio tiene un gran valor energético para Irán y, si cae en manos de EEUU, podría suponer que el régimen de Teherán dejara de ser un estado viable, ya que el 90% de su petróleo sale por esa isla. La posesión de esta isla podría hacer que Teherán se viera forzada a liberar el Estrecho de Ormuz como intercambio. Marineros de la Armada de los Estados Unidos lanzan un cabo de amarre a bordo del destructor lanzamisiles de la clase Arleigh Burke USS Winston S. Churchill (DDG 81) durante un reabastecimiento en el mar.US Army Los riesgos de su conquista no son diferentes a las islas del Estrecho, pero además los navíos participantes deberán pasar a su vez por Ormuz. Algunas fuentes aseguran que Irán ha dejado 10 minas de los tipos Maham 3 y Maham 7 pegadas a la costa de Omán, exactamente el lugar por el que se producía el tráfico de superpetroleros, que ahora deben acercarse a la costa iraní y quedar expuesto a varios tipos de armas, incluso de artillería. Bryan Clark, experto bélico del Instituto Hudson, cree que "el litoral del Golfo es uno de los entornos más peligrosos para operaciones anfibias, porque Irán puede concentrar fuego rápidamente contra cualquier fuerza de desembarco". El despliegue es lo suficientemente importante como para que ya sirva de factor disuasorio y que Irán se pliegue a negociar y a aceptar entregar su uranio enriquecido, acabar con su programa nuclear, el de misiles balísticos y que deje de financiar milicias afines en la región, como Hizbulá, Hamas o los hutíes de Yemen. En paralelo, Irán ha publicado una lista con sus nuevas exigencias a EEUU e Israel para reabrir el Estrecho de Ormuz: cerrar todas las bases de EEUU en el Golfo Pérsico, pagar todos los daños provocados por los bombardeos, reconocer la autoridad de Irán y, como controlador de Ormuz, quitar todas las sanciones secundarias contra Irán y firmar garantías vinculantes de que Washington no va a volver a inmiscuirse en la vida interna de Irán. Ambas posturas no pueden estar más alejadas.