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España busca soñar

Resumen

El Mundial Femenino de Baloncesto 2026 echa a rodar este viernes en Berlín, donde durante diez días las dieciséis mejores selecciones del planeta pelearán por un título que además reparte las primeras plazas rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La cita, que se disputa en suelo europeo por primera vez desde 1998, reúne a un cuadro repartido en cuatro grupos: España comparte el Grupo A con Alemania, la anfitriona, Japón y Mali, mientras que Estados Unidos afronta la fase inicial en el Grupo D junto a China, Italia y República Checa. Las casas de apuestas no dejan lugar a la duda a la hora de señalar a la gran candidata al título. Estados Unidos, vigente campeona tras imponerse en el Mundial de Australia 2022 y dominadora histórica de la competición, se paga a una cuota de apenas 1.25 en Betfair para levantar el trofeo el próximo 13 de septiembre.

El Mundial Femenino de Baloncesto 2026 echa a rodar este viernes en Berlín, donde durante diez días las dieciséis mejores selecciones del planeta pelearán por un título que además reparte las primeras plazas rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La cita, que se disputa en suelo europeo por primera vez desde 1998, reúne a un cuadro repartido en cuatro grupos: España comparte el Grupo A con Alemania, la anfitriona, Japón y Mali, mientras que Estados Unidos afronta la fase inicial en el Grupo D junto a China, Italia y República Checa. Las casas de apuestas no dejan lugar a la duda a la hora de señalar a la gran candidata al título. Estados Unidos, vigente campeona tras imponerse en el Mundial de Australia 2022 y dominadora histórica de la competición, se paga a una cuota de apenas 1.25 en Betfair para levantar el trofeo el próximo 13 de septiembre. Se trata de una cifra que refleja el abismo de nivel entre las norteamericanas y el resto de selecciones, apoyada en una plantilla repleta de estrellas de la WNBA, liga que ha detenido su actividad expresamente para que sus jugadoras puedan disputar el torneo. A gran distancia del favoritismo estadounidense aparece Francia, segunda opción en las quinielas con una cuota de 7.5. Las francesas, encuadradas en el Grupo B junto a Nigeria, Hungría y Corea del Sur, llegan a Berlín con un bloque consolidado y experiencia reciente en grandes citas, lo que las sitúa como la alternativa más sólida para plantar cara a las norteamericanas si estas tropiezan en algún momento del camino. El siguiente escalón lo comparten Bélgica y Australia, a cuota 18 y 21 respectivamente. No es casualidad que las dos selecciones midan fuerzas directamente en la fase de grupos, encuadradas junto a Puerto Rico y Turquía en el Grupo C. Las belgas llegan como vigentes campeonas de Europa y semifinalistas en los últimos Juegos Olímpicos de París, mientras que las australianas defienden su condición de medallistas de bronce tanto a nivel olímpico como mundial, dos currículums que avalan su presencia en la parte alta de las cuotas. Justo por detrás se sitúa España, a cuota 34, una posición que refleja el prestigio de una selección que regresa a la cita mundialista ocho años después de su última participación, con Miguel Méndez en el banquillo tras proclamarse campeón de la Euroliga con el Fenerbahce esta misma temporada. Las de Méndez debutan precisamente este viernes ante Alemania, la anfitriona, en un choque directo entre dos de las selecciones mejor posicionadas para pelear por la primera plaza del Grupo A. El palmarés español, con una plata en 2014 y sendos bronces en 2010 y 2018, respalda la confianza del mercado en las posibilidades de esta generación. Cierra el grupo de selecciones con opciones destacadas China, a cuota 34. Asimismo, a cuota 51 está Alemania. Jugar como local en Berlín, con el ambiente y el aliento de su propia afición, puede ser un factor determinante para un combinado que llega con la ilusión añadida de organizar el torneo por segunda vez en su historia, después del Mundial de 1998.