Dos factores clave para predecir si la guerra causará o no un shock bursátil
ResumenHasta el pasado viernes los mercados se ajustaban, a grandes rasgos, a los parámetros barajados en el escenario base de los analistas a raíz del estallido de la guerra en Oriente Próximo. El inicio de la jornada de hoy, con la subida histórica del 30% del petróleo, ha puesto contra las cuerdas las previsiones más moderadas. Las alertas bursátiles se han recrudecido desde varios frentes. El epicentro de los temores es el mercado del petróleo.
Hasta el pasado viernes los mercados se ajustaban, a grandes rasgos, a los parámetros barajados en el escenario base de los analistas a raíz del estallido de la guerra en Oriente Próximo. El inicio de la jornada de hoy, con la subida histórica del 30% del petróleo, ha puesto contra las cuerdas las previsiones más moderadas. Las alertas bursátiles se han recrudecido desde varios frentes. El epicentro de los temores es el mercado del petróleo. Pero sus efectos colaterales se multiplican con el rally adicional registrado en la sesión de hoy. La situación actual obliga a los inversores un monitoreo constante. Para delimitar un poco más el foco de atención, los analistas de Morgan Stanley identifican dos factores cruciales que podrían determinar si la guerra en Irán tiene un impacto solo temporal sobre la Bolsa o bien se convierten en un catalizador de caídas a medio e incluso largo plazo. El petróleo y la Reserva Federal, según Morgan Stanley, marcarían estas dos líneas rojas que podrían borrar de golpe las perspectivas positivas que mantiene para la Bolsa en un horizonte de inversión de 6-12 meses. Petróleo El petróleo emerge como primer condicionante. Los analistas de Morgan Stanley no dudan hoy a la hora de advertir que "el riesgo de un escenario bajista para nuestra perspectiva positiva a 6-12 meses sería que los precios del petróleo superen los 100 dólares el barril durante varios meses". La jornada de hoy ha pulverizado la barrera de los 100 dólares. Pero según recalca Morgan Stanley, para que sus efectos sean realmente dañinos y perdurables sobre la Bolsa, el barril de Brent debería afianzarse "durante varios meses" por encima de los triples dígitos. Los analistas de Bank of America apuntan también hoy en la misma línea. El banco admite que "si bien nuestro escenario base era más benigno, la última subida en los precios del petróleo por encima de 100 dólares podría convertirse en un problema si persiste en el tiempo". Julus Baer recurre al pasado para advertir igualmente que "las acciones históricamente tienen dificultades cuando el petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares durante un período prolongado, ya que el aumento de los costos de la energía endurece las condiciones financieras y presiona los márgenes". De momento, a día de hoy, Morgan Stanley deja claro que los mercados no se librarán de una mayor volatilidad si los precios del crudo siguen subiendo junto con un dólar más firme. Reserva Federal La segunda condición clave para delimitar las caídas en Bolsa está en manos de la Reserva Federal, y a su vez, de la inflación. Los analistas de Morgan Stanley sostienen que la renta variable podría incurrir en caídas a medio y largo plazo en el caso de que las presiones inflacionistas derivadas del petróleo bloqueen los estímulos monetarios esperados de la Fed. Más concretamente, en su informe recogen que las Bolsas podrían sufrir durante meses "si la Fed no reduce los tipos ni aumenta la liquidez" como respuesta a las crecientes presiones inflacionistas. Desde Morgan Stanley no solo citan como clave que la Fed aplace las rebajas de tipos previstas, sobre todo, para la segunda mitad de año. El banco estadounidense otorga también especial relevancia a una hipotética suspensión de las medidas destinadas a aumentar la liquidez. Alternativas de inversión Una vez delimitados los dos factores que podrían ensombrecer el panorama de las Bolsas a 6-12 meses vista, los analistas de Morgan Stanley proponen algunas alternativas de inversión tanto para los escenarios más benévolos como para los menos optimistas.Los inversores más confiados en un impacto bursátil solo temporal de la guerra en Irán, según Morgan Stanley, podrían aprovechar las últimas caídas para aumentar su exposición a los sectores cíclicos preferidos para el medio plazo por el banco estadounidense: financiero, industrial, consumo discrecional y pequeña capitalización.Por el contrario, para los inversores más escépticos sobre un próximo rebote bursátil y una reanudación de las subidas, los analistas de Morgan Stanley proponen reforzar coberturas defensivas. Sus recomendaciones se centran en valores de calidad y en el sector salud.