El rescate audaz del avión de polígono sevillano
ResumenTrump es hiperbólico y tiene al mundo hipertenso. Con nosotros, los europeos (ojalá no hubiera que matizar tanto ese «nosotros, los europeos») le ha dado fuerte. El querer reducir la civilización persa a cenizas, decirlo, le ha ido quitando razones y amigos. porque no se adherido de manera inquebrantable a la causa sionista.
Trump es hiperbólico y tiene al mundo hipertenso. Con nosotros, los europeos (ojalá no hubiera que matizar tanto ese «nosotros, los europeos») le ha dado fuerte. El querer reducir la civilización persa a cenizas, decirlo, le ha ido quitando razones y amigos. Ya se ha enfadado con Giorgia Meloni ... porque no se adherido de manera inquebrantable a la causa sionista. El martilleo pretende minar nuestra autoestima hasta que nos creamos que sólo somos un paisaje interesante para alternar catedrales y compras de bolsos de lujo. No dice el presidente de EE.UU. que en la operación de rescate de los pilotos derribados por Irán, «una de las más audaces de la historia», fue protagonista un avión de polígono de Sevilla, el Airbus C295. Lo podríamos haber dicho los europeos, pero Von der Leyen no está a eso. Quizá no le quepa en su cabeza que, en Sevilla, además de tapas y flamenco se producen aviones diseñados en Getafe.Airbus es un exitazo europeo, como demuestra la cuota que ha arañado a Boeing en aviación comercial, donde están casi empatados. Mi abuelo Luis se tuvo que ir a Seattle a traerse los Jumbos de Iberia y no vio cómo, desde Toulouse, Europa se ha ido comiendo la tostada de los aviones que nos llevan de turisteo o de viaje. Los chinos están preparándose para entrar a competir, pero no pueden todavía porque dependen de muchos componentes occidentales. Menuda alegría da leer eso. Hay cazos que todavía tenemos por el mango. El dominio comercial de los cielos más atmosféricos, que no lunares, no es poco cazo. Haberlo conseguido, además, sin haber sido el avión un invento europeo y sí del ingenio de dos hermanos de EE.UU.A presidir Airbus va a llegar Amparo Moraleda, 61 años, ingeniera del ICAI. No está allí por mujer quien llegó a presidir IBM en España hace veinte años. Hay quien mantiene que los problemas de Boeing se acumularon por una política de contratación por cuotas, de raza y de género más que por mérito a secas. El CEO de Airbus es Guillaume Faury, ingeniero de escuela politécnica francesa, perfil de élite educativa. Suena a poca cuota.El rescate en avión español de los pilotos americanos fue «audaz». El rescate de lo mejor que nos queda de ese «nosotros, los europeos» ha de serlo. Habrá que recuperar los casos de éxito de la meritocracia tecnológica que ha hecho posible que un avión de polígono sevillano sirva a unas fuerzas de élite de EE.UU. Pasa por descartar que los tejemanejes bochornosos en Indra, con la mano de Moncloa meciendo el consejo, vayan a conseguir que seamos campeones de nada. A no ser que asumamos la teoría sanchista de que la única defensa posible sea rendirnos a la supremacía y supremacismo chino. Airbus, por ahora, resiste. Desde octubre, con una española, ingeniera , presidiendo el consejo de administración en el mundo hipertenso de un imprudente que pasa por audaz.