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La ruta de las reliquias de Jesús en España

Resumen

Existen miles de reliquias repartidas a lo largo y ancho de nuestro país. Estas piezas religiosas despiertan todo tipo de emociones y sentimientos en quienes las contemplan. Su culto comenzó en el siglo IV y está auspiciado por el Derecho Canónico , que exige ... que cualquier altar o capilla contenga una reliquia debe haber sido enviada desde el Departamento Eclesiástico del Palacio Apostólico.

Existen miles de reliquias repartidas a lo largo y ancho de nuestro país. Estas piezas religiosas despiertan todo tipo de emociones y sentimientos en quienes las contemplan. Su culto comenzó en el siglo IV y está auspiciado por el Derecho Canónico , que exige ... que cualquier altar o capilla contenga una reliquia debe haber sido enviada desde el Departamento Eclesiástico del Palacio Apostólico. Entre todas las existentes repartidas por el mundo, España cuenta con las más importantes para el cristianismo, que son aquellas relacionadas con Jesús de Nazaret, y más concretamente las vinculadas a la Última Cena, la Pasión y la Resurrección . La Semana Santa es una buena ocasión para viajar a los pueblos y ciudades - y a sus monasterios, iglesias y catedrales- donde se custodian y se veneran para contemplar estos auténticos 'tesoros' no sólo de la fe católica, sino también históricos, arqueológicos y artísticos, repletos de misterios y de leyendas que hablan de nuestro pasado y carácter.Valencia, el Cáliz de la Última CenaEn la capital del Turia, en la Catedral-Basílica Metropolitana de la Asunción de Nuestra Señora de Valencia , se halla la que es, sin lugar a dudas, la gran reliquia de la cristiandad, el Santo Cáliz de la Última Cena , la copa que utilizó Jesús y con la que se instituyó la Eucaristía, citada en los evangelios de Marcos, Mateo y Lucas. Según la tradición y crónicas históricas, fue llevada a Roma por San Pedro. Posteriormente, en el siglo III , la trajo a España, concretamente a Aragón, el diácono San Lorenzo siguiendo el mandato del Papa Sixto II ante las persecuciones del emperador Valeriano. En tierras aragonesas, el Santo Cáliz permaneció durante 500 años escondido en diferentes lugares -como Osa, Siresa o la Cueva de Yebra- hasta que, finalmente, pasado el peligro de la invasión musulmana y con el avance de la Reconquista, quedó custodiada y venerada en el monasterio de San Juan de la Peña. Santo Cáliz de la Última Cena. Fran ContrerasEn el cenobio que fuera corazón del antiguo Reino de Aragón, la sagrada copa estuvo protegida por los caballeros templarios del rey Alfonso II el Batallador, y con él se cambió el ritual de liturgia mozárabe por la romana, se sellaron los acuerdos con Roma y se dio origen, en el siglo XII, al estar al pie del Camino de Santiago y gracias a los relatos de los trovadores, al nacimiento de la literatura narrativa caballeresca y griálica de Chrétien de Troyes, Robert de Bouron y Wolfram von Eschenbach. Se encuentra en Valencia desde el siglo XIV -tras pasar por Zaragoza y Barcelona-, por orden del rey Alfonso el Magnánimo. La reliquia fue analizada por el catedrático Antonio Beltrán a petición del arzobispo Marcelino Olaechea en los años 60 del siglo XX. Los estudios determinaron que el cáliz -que no se debe confundir con el relicario, formado por la patena en su base, asas para sujetarla y piedras preciosas que la engalanan- es una copa de ágata, un vaso murrino, procedente de un taller oriental, realizada entre los siglos II y I a.C. De siete centímetros de altura, nueve de diámetro en la boca y cinco de profundidad, está siempre protegido por una urna y una cámara de seguridad acristalada en la Capilla del Santo Cáliz , que cobra protagonismo en Semana Santa, ya que, como podrá descubrir el viajero, es trasladado de su capilla al altar mayor del templo para celebrar la liturgia del Jueves Santo. Un momento único para ver cara a cara el mítico y medieval Grial. Coria, el Sagrado Mantel de la Última CenaEn tierras extremeñas, en la villa cacereña de Coria, el viajero encontrará una reliquia única en su género, no hay otra igual en el mundo. Se guarda y se venera dentro de la Catedral de Santa María de la Asunción . Es el conocido como Sagrado Mantel , la tela que, según la tradición cristiana, cubrió la mesa donde Jesús celebró, acompañado de los doce apóstoles, la Última Cena e instauró la Eucaristía junto con el Santo Cáliz de Valencia, anteriormente citado.'Mantel de la Sagrada Cena' en su arca de plata. Fran ContrerasLas crónicas legendarias afirman que llegó a España de la mano de Carlomagno, y que fue custodiada por templarios en el castillo de Alconétar. Las históricas señalan que fue el obispo Navarrón quien la trajo en el siglo XI a Coria tras acudir al Concilio de Reims en Francia. El 'mantelito' ha sido analizado en diferentes ocasiones. La primera, en los años 50 del pasado siglo XX por los profesores Hernández Pacheco, Carrato Ibáñez y Manuel Gómez y, después, más recientemente, en el año 2000, por John Jackson e Ignacio Dolls. Estos estudios han determinado que la tela, de color blanco y con decoraciones en azul índigo, de cuatro metros de longitud y un metro de ancho, es de lino, autóctona de Palestina y del siglo I. Una reliquia que, auspiciada por Benedicto XIII, el Papa Luna, desde el siglo XIV hasta el siglo XVIII era protagonista de una singular ceremonia conocida como el 'Ritual de las Tres Reliquias' y una bendición pública desde el catedralicio 'Balcón de las Reliquias' , costumbre que fue cortada de raíz por el obispo Juan Álvarez Castro ante las grandes aglomeraciones y desórdenes públicos que ocasionaba. Fue él también quien decidió que la tela sagrada fuera guardada y escondida en la Capilla de las Reliquias de la catedral. Afortunadamente, la reliquia ya no está oculta y se puede contemplar en el museo catedralicio , junto a su arqueta de plata y a una fotografía a tamaño real de alta resolución de la misma, que permite descubrir todos sus detalles. El Santo Rostro de Jaén, la Verónica, el paño donde quedó la faz de JesúsSegún algunas versiones, esta reliquia llegó a Jaén desde Roma de la mano de San Eufrasio, uno de los varones apostólicos. Otras afirman, sin embargo, que fue el rey Fernando III, en el siglo XIII, quien la depositó en la capital jienense tras reconquistar la ciudad a los musulmanes. Lo cierto es que hay constancia histórica de su existencia en la Santa Iglesia Catedral de la Asunción de la Virgen desde el siglo XIV, en tiempos del obispo Nicolás de Biedma, y que es una de las piezas más veneradas en España, no en vano por ella Jaén es llamada la ciudad del 'Santo Reino' . Se trata de 'La Verónica' -que significa 'verdadera imagen'- y es una reliquia que se denomina acheiropoietos, es decir, 'hecha sin manos', pues se trata de la tela con la que, como narran los textos evangélicos, Santa Marcela secó el rostro de Jesús de Nazaret en su camino al Calvario, en la Vía Dolorosa, momento en el que quedó impreso de forma prodigiosa el considerado verdadero rostro del nazareno.Santo Rostro de Jaén. Fran ContrerasSe custodia en la Capilla Mayor de la catedral, en una caja fuerte hecha especialmente para ello, dentro de un arca de plata cerrada y protegida bajo siete llaves . Según los estudios realizados, no es una pintura sobre el tejido, sino una imagen impresa, de trazos góticos, que sigue los esquemas de los iconos bizantinos, y en ella, como observará el viajero cuando la visite, aparece un rostro en sombra, con cabello y barba puntiagudos, enmarcado en un fondo dorado.La pieza está colocada en una tabla de madera, de 20 por 30 centímetros, y enmarcada en una filigrana de plata con 604 piedra preciosas, 191 rubíes, 210 esmeraldas y 193 diamantes. Una reliquia, la del Santo Rostro de Jaén , ante la que se han postrado desde monarcas, jefes de estado y autoridades religiosas hasta miles de personas a lo largo del tiempo. Se expone de forma extraordinaria en los Años Jubilares, así como el día de la Asunción para bendecir la ciudad y sus campos en un curioso ritual desde el Balcón de la Catedral . Pero, además, en Semana Santa cobra especial protagonismo, ya que con ella se realiza una liturgia especial cada Viernes Santo.El Lignum Crucis de Liébana, el madero de la cruz de la crucifixiónEn el corazón de los cántabros Picos de Europa, a tres kilómetros de la villa de Potes, en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana se guarda y venera el mayor fragmento que se conserva en el mundo de la cruz donde fue crucificado Jesús. Es la Cruz de Liébana o Lignum Crucis de Liébana . Llegó a nuestro país hace 1200 años, concretamente en el siglo V de la mano del obispo santo Toribio de Astorga, quien fuera Guardián de los Santos Lugares en Tierra Santa, y en el siglo VIII al monasterio lebaniense, junto con los restos del santo, para salvaguardarlos durante la invasión musulmana. El 'Santo Leño' es parte del brazo izquierdo del madero de la crucifixión. Serrado y colocado en un relicario de plata en forma de cruz, tiene unas dimensiones de 63 centímetros de alto por 40 de ancho. En los años 50 del pasado siglo XX fue estudiado en el Instituto Forestal de Madrid por los ingenieros Nájera y Peraza, quienes determinaron que era madera de ciprés, autóctona de Palestina, y con una antigüedad de 2000 años . 'Lignum Crucis' de Liébana. Fran ContrerasLa reliquia es la razón de ser del llamado Camino Lebaniego , la ruta de peregrinación que va desde Santander, pasando por San Vicente de la Barquera, hasta Santo Toribio, que tiene jubileo perpetuo desde el siglo XVI. En Semana Santa se expone a los fieles en la Capilla del Lignum Crucis y también en el Vía Crucis del Viernes Santo que se hace en la explanada del cenobio escondido entre montañas, donde el Beato de Liébana realizó el primer libro de Europa.El Santo Sudario de Oviedo, la tela que tapó el rostro de Jesús con la Sábana SantaUn misterio escrito en sangre. Eso es el Santo Sudario de Oviedo. Y lo es porque, desde hace más de 30 años, científicos especialistas en diferentes materias han analizado la reliquia, como si fueran los CSI de la fe y de un crimen sin cuerpo, determinando que el Santo Sudario estuvo con la Sábana Santa de Turín , ya que ambos tienen rastros de la misma sangre del grupo AB y la misma correlación de 'manchas'. Mientras la Sábana Santa envolvió el cuerpo de Jesús, el Santo Sudario de Oviedo fue el 'sudarium', la tela con la que se tapó su rostro desfigurado para ser trasladado desde la Cruz hasta el Santo Sepulcro como manda la tradición hebrea, citado en el Evangelio de San Juan.Esta reliquia llegó a España en el siglo VII procedente de Alejandría y, previamente, de Jerusalén. En nuestro país estuvo primero en Sevilla y después en Toledo, de donde salió a Oviedo en el siglo VIII para protegerlo de la invasión musulmana. Desde entonces se venera en la Santa Iglesia   Basílica Metropolitana de San Salvador de Oviedo , en la Cámara Santa, guardada en un arca de plata, junto a otras reliquias y legendarios objetos, como la Cruz de la Victoria , la que portaba Pelayo en la batalla de Covadonga en el siglo X, y la Cruz de los Ángeles , la del rey Alfonso II el Casto, del siglo IX.Sábana Santa y Santo Sudario. Fran ContrerasEl sudario es de lino, tiene 85 centímetros de largo por 54 centímetros de ancho, y en él se observan manchas de sangre y de fluidos y quemaduras de cera. Guardado y protegido durante todo el año, en Semana Santa se expone a los fieles, devotos y curiosos, tanto en la Cámara Santa, como en una liturgia especial que se realiza en el altar mayor de la catedral el Viernes Santo.Espinas, clavos, túnicas y la columna de la flagelación y cenizas del GalloLas citadas son las más importantes y veneradas reliquias relacionadas con Jesús de Nazaret y la Semana Santa, pero existen muchas más, singulares y sorprendentes. Así, por ejemplo, entre las numerosas espinas de la Santa Corona de Cristo destacan las que se guardan en la Catedral Basílica Metropolitana de la Santa Cruz y Santa Eulalia de Barcelona, en Cataluña, o la del Monasterio de Santa María de la Santa Espina, en Castromonte.También en Valladolid, fundado en el siglo XII por la reina Sancha de Castilla, esposa de Alfonso II el Batallador, e hija de Alfonso VII de León, con la reliquia que le regaló Luis VII de Francia en París. Entre los clavos de la crucifixión , el que se conserva en el Palacio Real de Madrid , y el existente, entre más de 100 reliquias, en el Ochavo, la Capilla de las Reliquias de la Santa Iglesia Catedral Primada de Santa María de Toledo. También en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, entre las 8000 reliquias que reunió Felipe II, se encuentra un fragmento de la esponja con la que se mojaron los labios de Jesús durante su martirio en la Cruz.Santa Espina (Barcelona), túnicas (Mallorca), columna de la flagelación y cenizas del gallo (Sevilla). Fran ContrerasEn la Catedral de Mallorca , en tanto, su museo catedralicio acoge las túnicas de Jesús y de la Virgen. Y en Sevilla se resguarda, en la Casa Pilatos, una columna de jaspe en cuyo interior se encuentran los restos de la columna de la flagelación y un relicario con las cenizas del gallo que cantó tres veces después de que San Pedro negará a Jesús tras ser apresado, tal como profetizó. Existen tantas reliquias en España que sería imposible citarlas a todas. Y esta Semana Santa, en diversas aldeas, pueblos y ciudades, el viajero curioso encontrará no sólo procesiones, sino también muchas de estas piezas absolutamente únicas expuestas en ermitas, iglesias, monasterios y catedrales. Si tiene la posibilidad de contemplarlas, no deje pasar la oportunidad. No las vea como simples objetos religiosos; las reliquias son mucho más que vestigios sagrados , pues cada una de ellas posee detrás, además de una gran tradición religiosa, su propia historia y leyendas. Y las vinculadas a Jesús de Nazaret son únicas, están en nuestro país, y bien merecen un viaje para descubrirlas y contemplarlas de cerca y de una forma diferente.Un universo de reliquiasEl universo de las reliquias es fascinante. Forman parte de la visión religiosa -incluso mágica por sus supuestas propiedades milagrosas-, del ser humano. No en vano, durante siglos sus poseedores creían ser propietarios de objetos que les hacían invencibles en las batallas, inmunes ante las enfermedades, estar protegidos contra cualquier tipo de mal. Tal fue el fervor, que floreció un mercado fraudulento sobre ellas en la Edad Media, época en la que se vivió un auténtico furor, puro fetichismo religioso. En la actualidad son un apasionante campo de investigación en el que se entremezcla la fe, la historia y la leyenda y cuya contemplación atrae a todo tipo de personas. Son muchos los expertos, además, que siguen estudiándolas y clasificándolas. Es bueno tomar nota, amigo lector, para que cuando las vea sepa diferenciarlas. Existen tres clasificaciones y tres grados de reliquias: las Reliquias de la Pasión, la Reliquias Insignes y No insignes - dentro de éstas, las Notables - y las Reliquias Orgánicas e Inorgánicas, en las que están las Divinas, Terrenas, Textiles, Metálicas y Rocosas. Ya clasificadas, se ordenan luego por grados: de primer grado o primera clase, para restos corporales; de segundo grado o segunda clase, en el caso de los objetos personales; y de tercer grado o tercera clase, para todas las reliquias que han estado en contacto con las del primer grado-primera clase.