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Expansión ·

El saber ocupa lugar (a veces)

Resumen

En los 90 la más osada aventura financiera era la "deuda de cajón", esto es, suscribir bonos y guardarlos, ir cobrando los cupones y recuperar el precio de compra en el vencimiento. La armonización de los tipos de interés, la necesidad y el contagio exterior de usos y costumbres han variado estos hábitos y se ha iniciado una senda en la que el riesgo asoma. Para ayudar a que el semoviente encuentre una adecuada rentabilidad los vendedores ofrecen herramientas que facilitan -en teoría- el éxito, desde la gestión automatizada de carteras de fondos hasta el gobierno integral de un patrimonio con escalones intermedios, servicios siempre relacionados con el capital a dedicar a este fin. En un estadio medio alto se encuentra la banca privada, especializada en asesorar/gestionar valores mobiliarios y no mobiliarios analizando las circunstancias del cliente, situación personal, patrimonio, preferencias, perfil de riesgo y necesidades económicas.

En los 90 la más osada aventura financiera era la "deuda de cajón", esto es, suscribir bonos y guardarlos, ir cobrando los cupones y recuperar el precio de compra en el vencimiento. La armonización de los tipos de interés, la necesidad y el contagio exterior de usos y costumbres han variado estos hábitos y se ha iniciado una senda en la que el riesgo asoma. Para ayudar a que el semoviente encuentre una adecuada rentabilidad los vendedores ofrecen herramientas que facilitan -en teoría- el éxito, desde la gestión automatizada de carteras de fondos hasta el gobierno integral de un patrimonio con escalones intermedios, servicios siempre relacionados con el capital a dedicar a este fin. En un estadio medio alto se encuentra la banca privada, especializada en asesorar/gestionar valores mobiliarios y no mobiliarios analizando las circunstancias del cliente, situación personal, patrimonio, preferencias, perfil de riesgo y necesidades económicas. La inversión mínima depende de la entidad con un mínimo que ronda los 100.000 euros. Este modelo, oscurantista hasta hace unos años, se ha abierto como una oferta más de las instituciones aunque sin mostrar con claridad las cifras que manejan. Con las últimas estadísticas publicadas (a septiembre de 2025), administraban 1,06 billones de euros, 100.000 millones más que en 2024 (en la misma fecha los fondos de inversión gestionaban 775.000 millones, 66.000 más que nueve meses antes). Si de inversión se trata y no se sabe se deben buscar ayudas y pasar del efecto "cuñado", ese que lo sabe todo, acudiendo a quien mejor pueda asistir. Marcelo Casadejús | Analista del mercado de fondos