El futuro de Arbeloa genera debate
ResumenÁlvaro Arbeloa siempre ha defendido que su futuro no le preocupa. Que nunca lo ha hecho desde que asumió el cargo. Pero en el Real Madrid, esa es una frase que rara vez resiste el paso de los resultados. Y este curso, todo apunta a otro año en blanco.
Álvaro Arbeloa siempre ha defendido que su futuro no le preocupa. Que nunca lo ha hecho desde que asumió el cargo. Pero en el Real Madrid, esa es una frase que rara vez resiste el paso de los resultados. Y este curso, todo apunta a otro año en blanco. Una situación que, en la lógica interna del club, suele desembocar en un cambio de entrenador. Se abre ahora el proceso de reflexión. Porque más allá del desenlace final, el nombre de Arbeloa ha empezado a generar un debate real dentro y fuera del club. Su planteamiento en Múnich, donde el equipo rozó una remontada que parecía imposible, ha servido como punto de inicio de un debate que va a dar que hablar. Porque ante el Bayern se vio a un Madrid valiente, reconocible y competitivo. Y eso, en un contexto de dudas, quizás tenga más peso de lo que parezca. Desde fuera han llegado respaldos de peso. Voces autorizadas del fútbol europeo como Steven Gerrard o Steve McManaman han deslizado que Arbeloa merece más recorrido, que su trabajo invita a pensar en continuidad antes que en una destitución, aunque en el caso de Arbeloa sea amistosa. "La historia de temporadas anteriores siempre ha sugerido que cambiarán de entrenador y, desafortunadamente, siento lástima por nuestro Arbeloa esta noche, porque su plan de juego fue excelente", dijo el ex jugador del Real Madrid en TNT Sport. En la misma línea habla Gerrard: "Siento pena por Arbeloa y siento pena por muchos de los jugadores del Real Madrid porque fueron mucho mejores que la semana pasada y fueron excelentes en todo el campo. Defendieron mejor en equipo, atacaron mejor. Hay que sentir lástima por Arbeloa y probablemente perderá su trabajo, pero no creo que se lo merezca a juzgar por lo visto ante el Bayern". Pero donde más fuerza tiene su candidatura no es en los despachos ni en los análisis externos. Es en el vestuario. Arbeloa se ha ganado al grupo. Y no es una frase hecha. Jugadores importantes, de peso, consideran que ha logrado construir una conexión que no siempre es fácil en el Madrid y que no se tenía con Arbeloa. Arbeloa ganó cercanía sin perder autoridad, tuvo exigencia en noches clave con sentido y trató, sobre todo en las noches importantes, que su equipo tuviera una idea. En un club como el Madrid, donde el vestuario es complicado y suele ser determinante, ese respaldo tiene un valor incuestionable. Por eso, más allá del ruido habitual que acompaña a cada final de temporada sin títulos, la decisión no es tan evidente como en otras ocasiones. El club tendrá que sentarse, valorar y decidir. Y hacerlo, además, en un contexto en el que el mercado no ofrece un candidato claro que genere consenso inmediato. Ese es el dilema del Madrid tras una temporada en la que destruyó a Xabi Alonso y puede quemar a Arbeloa: cambiar por inercia o apostar por lo que el técnico ya ha intentado a empezar a construir desde dentro. Arbeloa está en el centro de ese debate.