Feijóo: Zapatero no podría haber cometido esos presuntos delitos "sin la complicidad del Consejo de Ministros"
ResumenAlberto Núñez Feijóo cumplió el pasado 2 de abril cuatro años como presidente del Partido Popular y, dentro de poco, en la primera semana de julio, será el aniversario del congreso nacional extraordinario del partido en el que vio renovado y reforzado su liderazgo. Un cónclave que dio el pistoletazo de salida a un proceso de rearme ideológico de la formación de cara a las próximas elecciones generales, que, salvo giro en los próximos meses, el Gobierno de Pedro Sánchez insiste en celebrar a finales de 2027, apurando así la legislatura. En los últimos meses, España ha vivido un intenso ciclo electoral autonómico, que comenzó en Extremadura, siguió en Aragón y Castilla y León, y culminó el pasado 17 de mayo en Andalucía. Un rally electoral que ha puesto de manifiesto el fuerte desgaste del PSOE, cada vez más arrinconado por los escándalos de corrupción que afectan al partido y al Gobierno, y el creciente empuje de la derecha que, fragmentada, está condenada a entenderse para gobernar.
Alberto Núñez Feijóo cumplió el pasado 2 de abril cuatro años como presidente del Partido Popular y, dentro de poco, en la primera semana de julio, será el aniversario del congreso nacional extraordinario del partido en el que vio renovado y reforzado su liderazgo. Un cónclave que dio el pistoletazo de salida a un proceso de rearme ideológico de la formación de cara a las próximas elecciones generales, que, salvo giro en los próximos meses, el Gobierno de Pedro Sánchez insiste en celebrar a finales de 2027, apurando así la legislatura. En los últimos meses, España ha vivido un intenso ciclo electoral autonómico, que comenzó en Extremadura, siguió en Aragón y Castilla y León, y culminó el pasado 17 de mayo en Andalucía. Un rally electoral que ha puesto de manifiesto el fuerte desgaste del PSOE, cada vez más arrinconado por los escándalos de corrupción que afectan al partido y al Gobierno, y el creciente empuje de la derecha que, fragmentada, está condenada a entenderse para gobernar. Con este telón de fondo, en el que el PP vence en votos y en escaños, pero sin las mayorías absolutas que le permitirían eludir la presión de Vox, Alberto Núñez Feijóo hace una lectura positiva del reciente ciclo autonómico: "España quiere cambio y el cambio está más cerca", afirmó tras los comicios andaluces. Un cambio de Gobierno y de rumbo político que el líder del PP cree más urgente que nunca tras la decisión de la Audiencia Nacional de investigar al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por presunto blanqueo de capitales, tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental en el 'caso Plus Ultra'. "Ayer (por el martes), la historia democrática española da un salto porque es la primera vez que un expresidente del Gobierno es imputado por una serie de delitos que no podrían cometerse en ningún caso si no tiene un enlace directo y una autorización y una complicidad con el Consejo de Ministros". Así de tajante se ha mostrado Núñez Feijóo durante durante la segunda jornada del VII FORO INTERNACIONAL EXPANSIÓN, organizado en colaboración con el Think Tank The European House Ambrosetti, en una entrevista con Iñaki Garay, director adjunto de EXPANSIÓN. El líder de los populares, quien antes de su participación en el foro de debate ya había asegurado en los pasillos del Congreso que "voy a cumplir con mi deber y voy a hacer todo lo posible para que haya un cambio de Gobierno cuando crea que ha llegado el momento", ha señalado que la imputación de Zapatero ha generado una "situación muy compleja para nuestro país", advirtiendo de que no es un hito más en el rosario de escándalos que afectan al PSOE y al Ejecutivo en los últimos meses, ya que la persona que presuntamente los ha cometido "refrenda el sanchismo de una forma explícita". De hecho, Zapatero participó en cinco mítines durante la reciente campaña socialista para las elecciones andaluzas, además de haber sido un negociador del Gobierno "para la investidura y para mantener la investidura". Esto es, las acusaciones que pesan sobre Zapatero, al que sitúa como una de las tres "personas más importantes del sanchismo" junto a Santos Cerdán y José Luis Ábalos, revisten especial gravedad porque no reflejan conductas individuales, sino "conductas estructuradas, de comunicación permanente con los altos cargos del Gobierno y de la Administración Pública". Para Feijóo es, sin duda, "un día muy triste para la democracia española", "una situación muy compleja para nuestro país", en el que se vive "un momento clave y muy duro para los políticos honestos" y con una atmósfera política "irrespirable". Vivienda A lo largo de la entrevista, el presidente del PP ha abordado también otras muchas cuestiones, como la vivienda, la inmigración, la fiscalidad o el estado de las infraestructuras en España. Sobre la vivienda, que se ha convertido en el principal problema para muchos españoles, Feijóo ha asegurado que "la política intervencionista" del Gobierno en esta materia no solo "no ha dado resultados", sino que, además, "ha sido perversa", en referencia al intento de control de los precios, que se ha traducido en una contracción de la oferta. Para el líder de los populares, "las leyes ideologizadas del gobierno impiden la construcción de viviendas", e insiste en la necesidad de más suelo para dar respuesta a las 700.000 viviendas que "necesitamos", de acuerdo con los datos del Banco de España. Inmigración y 'prioridad nacional' Feijóo también ha abordado la "prioridad nacional" que Vox exige al PP en aquellos territorios en los que sus votos sean necesarios para gobernar y que los de Santiago Abascal entienden como priorizar a los españoles frente a los extranjeros en la concesión de ayudas y la prestación de servicios públicos. El líder del PP ha reiterado que lo que consta en los pactos de gobierno alcanzados en comunidades como Extremadura y Aragón es que los ciudadanos, con independencia de su nacionalidad, deben tener arraigo "para obtener prestaciones y ayudas públicas". Y ha resaltado el peso y la relevancia de la inmigración en España, donde el 20% de la población es ya de origen extranjero, abogando por "una inmigración ordenada, que venga a cumplir las leyes, a contribuir y a aportar, y que se integre en nuestro país". En este sentido y sobre los acuerdos con Vox, Feijóo ha enfatizado que las cosas se harán "con rigor y siempre de acuerdo con la ley y con la Constitución española", porque "nuestros pactos se inspiran en la Constitución". Fiscalidad, gasto y deuda Sobre las cifras récord de ingresos impositivos del Gobierno en los últimos años, Feijóo señaló que "decir que un incremento de la recaudación fiscal es un éxito económico lo sería si no se suben los impuestos", por que si se suben "para el contribuyente es un problema económico". Según los cálculos de Feijóo, las alzas de impuestos han conllevado un aumento de recaudación de 180.000 millones, un 40% más que en 2018. A esa cifra se añaden los 80.000 millones recibidos de fondos europeos y, además, "hemos incrementado la deuda pública un 42%, 520.000 millones de euros". "Es el Gobierno que ha tenido más dinero en la historia de España" y que, sin embargo, no ha tomado "ni una sola medida estructural". Un Gobierno que, además, "ha vivido por encima de sus posibilidades" y que nos deja "una losa de deuda pública" a la habrán de hacer frente las futuras generaciones. Estado de las infraestructuras Feijóo ha criticado también el estado de las infraestructuras en España, plasmadas a su juicio en "el peor tren de alta velocidad de nuestra historia, porque no nos fiamos de él", en el deficiente estado de conservación de la red de autovías, o en una gestión de la red eléctrica que, apagón aparte, "está impidiendo, o pudiendo impedir, la entrega de 300.000 viviendas nuevas porque, o no hay potencia instalada, o no hay enganche".