Moncloa reduce el enfrentamiento con el PNV a una pelea entre socios vascos
ResumenLa IA como excusa para hacer público el malestar que palpita en la relación entre los socialistas y el PNV en el País Vasco. El mensaje que caricaturizaba a Aitor Esteban lanzándose a una piscina por su «optimismo» en la reforma ... del Estatuto que negocia con el Partido Socialista de Euskadi (PSE) ha supuesto el primer toque de atención serio de los nacionalistas vascos al Gobierno. «No hay nada que justifique una falta de respeto de este calibre.
Un tuit como síntoma. La IA como excusa para hacer público el malestar que palpita en la relación entre los socialistas y el PNV en el País Vasco. El mensaje que caricaturizaba a Aitor Esteban lanzándose a una piscina por su «optimismo» en la reforma ... del Estatuto que negocia con el Partido Socialista de Euskadi (PSE) ha supuesto el primer toque de atención serio de los nacionalistas vascos al Gobierno. «No hay nada que justifique una falta de respeto de este calibre. Es indecente. La reunión de Aitor Esteban con Moncloa queda anulada», sentenciaron el martes los jeltzales en un mensaje en X. En el Ejecutivo no sabían ni por dónde les venía el golpe ni tenían noticia de ninguna reunión en Moncloa con el líder del Euskadi Buru Batzar (EBB). Horas después, en el entorno del presidente tratan de recomponer las piezas y hacen esfuerzos por encapsular el conflicto en el País Vasco. El contexto es regional y perciben cierta «sobreactuación» para que el debate escale a la escena nacional. Las fuentes gubernamentales consultadas se resisten a denominar lo ocurrido como una «crisis» y se limitan a tildarlo de mera «confusión». Para aclarar los términos, en las últimas horas se han producido contactos «al más alto nivel» para resolver la situación que han servido para cerrar cualquier polémica. Fuentes nacionalistas confirman una llamada el mismo martes a Aitor Esteban. En el Gobierno circunscriben el roce a «temas de partido» y creen que no tiene afectación a la relación con el PNV en Madrid, aunque se haya producido en coincidencia con el desmarque de los jeltzales en la votación sobre el decreto de la prórroga de los alquileres. En la sesión de control, Sánchez se afanó en el cortejo para, dentro del 'fair play' parlamentario, demostrar que en Moncloa cuentan con el PNV para agotar la legislatura, informa Juan Casillas . En el Gobierno asumen que, según se vayan acercando las elecciones municipales, los socios irán marcando distancias, pero no ven una amenaza en la actitud de los jeltzales sino algunos síntomas del contexto que hay en el País Vasco. Noticia relacionada general No No Sesión de control del Congreso Sánchez se ensaña con Feijóo y corteja al PNV Juan Casillas BayoPor un lado, en una clave interna, donde creen que Aitor Esteban todavía no ha acabado de consolidar su liderazgo y este tipo de gestos demuestran que existe cierto cuestionamiento. En segundo término, por los «nervios» en la competición con EH Bildu, que en 2024 ya estuvo a punto de certificar el 'sorpasso'. En ese contexto, los enfrentamientos entre socios del Gobierno vasco han sido diversos. Por ejemplo, en la desclasificación como puerto de interés general del Puerto de Pasajes (Guipúzcoa). Algo que pide el PNV y a lo que el PSE se niega. También, recientemente, en torno a la reforma de la ley de empleo para blindar el euskera en la Administración. El martes de la semana pasada el líder del PSE, Eneko Andueza, rechazó continuar las negociaciones con sus socios. Entonces, el PNV abrió la puerta a llegar a un acuerdo con EH Bildu . El plazo de presentación de enmiendas en Vitoria terminaba este jueves y ambos partidos lograron tramitar su propia propuesta en septiembre, en una alianza de voto inédita en lo que iba de legislatura entre nacionalistas. Ahora, con el no del PSE, necesitan del otro para sacar adelante una medida que tanto el partido de Otegi como el de Esteban tratan de patrimonializar. Además de lanzarle al agua, ese acercamiento del PNV es lo que señalaba el PSE en su tuit: «Han decidido seguir la estela de EH Bildu». Ayer, la nueva problemática entre socios llegó a debatirse en la reunión del Gobierno de coalición en el País Vasco. Fue el lendakari Imanol Pradales el que la puso encima de la mesa en Vitoria, según dijo la portavoz del Ejecutivo autonómico, María Ubarretxena. «Hoy más que nunca todos los consejeros y consejeras hemos estado de acuerdo en que esta es nuestra hoja de ruta», afirmaba aireando en rueda de prensa el 'Pacto por una actividad política ejemplar'. Un documento que impulsó Pradales a los dos meses de tomar posesión y que, entre otras líneas, buscaba garantizar «el respeto y las buenas formas en toda clase de comunicación pública». Aunque Ubarretxena no quiso calificar el meme del PSE sobre Aitor Esteban, el líder de su partido, insistió en que los consejeros socialistas habían debatido y estado de acuerdo en ceñirse a ese documento en sus relaciones, sin detallar sus intervenciones. Una de las figuras socialistas con mayor poder dentro de ese gabinete es el vicelendakari segundo y Consejero de Economía, Trabajo y Empleo, con un perfil bajo en lo que va de legislatura. Denis Itxaso, responsable de Vivienda, es quien ha tenido más protagonismo en cruces entre partidos. El último, ocurrió el pasado 5 de febrero, cuando criticó a Pradales por «frivolizar» con un anuncio de construcción de viviendas en San Sebastián. Cerrado poco después sin mayores consecuencias, el conflicto provocó la intervención del propio Esteban, que acusó al socialista de haber traspasado una «línea roja».