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Caos en Ceuta por la improvisación en la reagrupación de inmigrantes

Resumen

La improvisación está siendo la nota predominante en la gestión de la crisis migratoria de Ceuta por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. Los mandos que conforman el dispositivo de seguridad denuncian a ABC que la falta de órdenes provoca situaciones de caos como ... las vividas una vez más en la playa del Trampolín. Esta zona está ya considerada como un «icono» para los inmigrantes.

La improvisación está siendo la nota predominante en la gestión de la crisis migratoria de Ceuta por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. Los mandos que conforman el dispositivo de seguridad denuncian a ABC que la falta de órdenes provoca situaciones de caos como ... las vividas una vez más en la playa del Trampolín. Esta zona está ya considerada como un «icono» para los inmigrantes. Los agentes no pueden limitar la libertad de movimientos en los centros de reagrupación y regresan a la costa de forma reiterada porque es un punto clave que se encuentra cerca de su objetivo principal, que es acceder al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) cuyas instalaciones tienen el aforo completo, según informan fuentes policiales a ABC. El plan de reagrupar a los inmigrantes en Loma Margarita y Loma Colmenar no ha tenido el objetivo disuasorio que buscaba la Delegación del Gobierno. La idea era generar un desgaste a estos grupos y que regresaran por su propio pie a Marruecos. Es más, uno de estos puntos está a escasos metros de la frontera y se divisa desde sus instalaciones. Si bien es cierto que el desarrollo de este dispositivo fue todo un éxito: los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) pastorearon sin ningún incidente a las masas que estaban desde hace semanas apostadas en el Trampolín. Poco duró esta circunstancia. Una gran cantidad de ellos, entre 600 y 1.000, según fuentes policiales, regresaron a los pocos minutos a la playa.La imagen de «improvisación y caos», según describen mandos a ABC, se volvió a repetir este viernes. Los agentes desalojaron a los inmigrantes hasta en dos ocasiones. Una primera para limpiar la playa y la segunda para que cesaran en su intento de volver a colonizar la arena con un asentamiento ilegal donde las condiciones de salubridad han reinado por su ausencia. Las montañas de basura se amontonaban. En estas semanas, los policías han llegado a detectar un mercado negro del menudeo de drogas y de otros productos. El final de este poblado ilegal, en principio, se ha vivido este viernes. La Policía Nacional decidió establecer un operativo en el perímetro de la localización para que no se pudieran volver a restituir las chabolas. «Consideran que para ellos es un icono. Se encuentra cerca, a diez minutos andando del CETI, que es su principal objetivo», explica una fuente policial que detalla cuáles son los planes de estos grupos de inmigrantes, en su mayoría marroquíes y subsaharianos. Y es que, de forma errónea, creen que el CETI es su puerta de entrada a los CIE, donde vislumbran una pequeña esperanza de quedar en libertad. Además, cabe reseñar que estas últimas instalaciones no se encuentran en Ceuta y tendrían que ser trasladados directamente a la Península esperando su expulsión.Los inmigrantes desean acabar en el CIE porque, si no son expulsados en un plazo de 60 días, quedan libres. Este es el horizonte al que piensan que pueden llegar de forma equivocada ya que solo un juez puede ser el que ordene el ingreso en estos centros. Un matiz importante que echa por tierra todos sus sueños de recalar en España u otros países de la Unión Europea. El paso del tiempo y la falta de solución a su situación en Ceuta ha incrementado la tensión entre las diferentes nacionalidades y también con los policías que les custodian.Un policía resultó herido tras ser agredido por un fugitivo marroquí que entró en Ceuta gracias a la avalancha del pasado 30 de julioSi las disputas y reyertas entre subsaharianos y marroquíes estaban a la orden del día y provocaron su separación, la libertad de movimientos que tienen en los centros de reagrupación no ha calmado los actos violentos y siguen encontrándose y enfrentándose. También se han registrado los primeros agentes heridos por estas personas. Dos agentes de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional localizaron en el Sarchal a un delincuente buscado por Marruecos. Este joven hirió a uno de ellos con una piedra pero fue detenido, según avanzó 'El Pueblo de Ceuta'.Este delincuente había aprovechado la avalancha del 30 de julio para entrar en España. El policía acabó con una brecha en la ceja izquierda, según explican fuentes policiales a ABC. Este incidente es una muestra más de la tensión que se está viviendo en la ciudad autónoma. Algunos de estos individuos tienen adicciones y cuando los agentes les quitan estas sustancias estupefacientes, explotan y actúan de forma violenta. La falta de órdenes por parte de la Delegación del Gobierno y de Interior acentúa el clima de descontento en el que viven los efectivos del dispositivo de seguridad que lleva desde los primeros momentos custodiando la frontera.'Cabecillas' en los grupos de inmigrantes«No podemos restringir la libertad de movimientos y se mueven por donde quieren», explica otra fuente policial. Todos los focos mediáticos se han dirigido al arenal del Trampolín, pero también hay abundantes asentamientos y chabolas en zonas rocosas y de montaña a las puertas del CETI. «Están pasando frío y hambre, pero persisten en su idea. A final, sin querer, estamos en una guerra psicológica de ver cuánto más aguantan en su idea de permanecer en España», prosigue esta fuente. No hay que dejar de lado que estos grupos, sobre todo los marroquíes, ya cuentan con líderes o sujetos que levantan la voz sobre el resto. Estos son los que se dirigen de forma directa a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ya que sus compatriotas les han dejado el puesto de interlocutores. Una situación sobre la que los agentes son escépticos. Y es que temen que estos 'cabecillas' puedan rechazar los mandamientos que tengan en el futuro y se creen motines en las comunidades. El auxilio rápido de esta situación se encuentra en la burocracia. Los agentes de Extranjería trabajan a destajo desde hace semanas para agilizar las solicitudes de estas personas. Una medida que puede ser clave ya que las primeras expulsiones administrativas pueden generar desánimo en el grupo y que cesen en su intento de permanecer en Ceuta.