El 'boom' de la inversión española en República Dominicana: rentabilidades de hasta el 15% bajo la lupa del fisco
ResumenLa República Dominicana se ha consolidado como el nuevo El Dorado para el capital español. Con un crecimiento del PIB cercano al 5% y una inversión extranjera directa que superó los 4.500 millones de dólares en 2024, el país caribeño vive un momento de máxima visibilidad. Sin embargo, detrás de las atractivas cifras de rentabilidad inmobiliaria —que oscilan entre el 8% y el 15%—, los expertos lanzan un aviso claro: la fiscalidad es el factor determinante que puede elevar o hundir una operación. En un debate organizado por el despacho Fuster-Fabra Abogados y RE/MAX Action en el Club Cámara de Comercio de Madrid, especialistas del sector financiero, jurídico e inmobiliario analizaron las luces y sombras de este mercado emergente.
La República Dominicana se ha consolidado como el nuevo El Dorado para el capital español. Con un crecimiento del PIB cercano al 5% y una inversión extranjera directa que superó los 4.500 millones de dólares en 2024, el país caribeño vive un momento de máxima visibilidad. Sin embargo, detrás de las atractivas cifras de rentabilidad inmobiliaria —que oscilan entre el 8% y el 15%—, los expertos lanzan un aviso claro: la fiscalidad es el factor determinante que puede elevar o hundir una operación. En un debate organizado por el despacho Fuster-Fabra Abogados y RE/MAX Action en el Club Cámara de Comercio de Madrid, especialistas del sector financiero, jurídico e inmobiliario analizaron las luces y sombras de este mercado emergente. La "letra pequeña": rentabilidad bruta vs. neta Uno de los puntos más críticos del encuentro fue la advertencia sobre la planificación fiscal. Fernando Fuster-Fabra, socio del Departamento Patrimonial de Fuster-Fabra Abogados, subrayó que "no hay que confundir rentabilidades brutas con rentabilidades netas. La pregunta clave no es cuánto rinde un inmueble en Punta Cana, sino cuánto queda en el bolsillo del inversor español después de impuestos, costes y repatriación de beneficios". Momento de la jornada. El experto destacó que el error más común es invertir "sin estructura". Aunque existe un Convenio de Doble Imposición entre España y República Dominicana que aporta seguridad jurídica, Fuster-Fabra advirtió que su aplicación correcta es vital. "El que piense que puede comprar un inmueble en Dominicana y no pagar un euro en España está muy equivocado", señaló, explicando que la rentabilidad neta varía drásticamente si la inversión se realiza como persona física, a través de una sociedad española, una dominicana o una estructura mixta. El Sello Confotur: el aliado del inversor Por su parte, Luis Diéguez, CEO de RE/MAX Action, confirmó que el 95% de los inversores españoles buscan "salir de la presión fiscal española". Según Diéguez, alcanzar rentabilidades netas de hasta el 15% es posible, pero solo si los proyectos se acogen a beneficios y exenciones fiscales como el Sello Confotur (Ley de Fomento al Desarrollo Turístico). Este incentivo es fundamental para maximizar el retorno, ya que exime del pago de impuestos sobre transferencias inmobiliarias y del Impuesto sobre el Patrimonio Inmobiliario (IPI) durante un periodo determinado. No obstante, Diéguez también alertó sobre la existencia de proyectos "fantasma" que prometen grandes infraestructuras sin tener siquiera el terreno, instando a los inversores a contar con gestores expertos. Seguridad jurídica y el filtro bancario Desde el sector financiero, Simón Planas, de Banreservas —la única entidad dominicana con presencia en España—, recomendó financiar parte de la adquisición a través del banco como un método de seguridad adicional. "El banco verifica títulos, licencias y la viabilidad del proyecto", una medida de protección necesaria en un mercado donde, a pesar de las oportunidades, también proliferan los engaños. Un cambio de paradigma: la Generación Z El debate también contó con la visión de los emprendedores Iván y Emilio Martínez, fundadores de Universo Beta, quienes señalaron que República Dominicana está evolucionando para atraer no solo turistas, sino talento digital. Para la Generación Z, el atractivo ya no reside únicamente en los bajos impuestos, sino en la creación de un ecosistema de conectividad y entretenimiento que posicione al país como un hub tecnológico en el Caribe. Iván y Emilio Martínez, fundadores de Universo Beta. El fenómeno dominicano parece ser estructural y no una moda pasajera. Con una inversión española que ha crecido un 200% en los últimos cinco años, superando los 1.100 millones de euros, el país se sitúa como uno de los mercados emergentes más atractivos. Sin embargo, la consigna de los expertos para los inversores es clara: hacer los deberes fiscales de forma previa es el único camino para asegurar que el paraíso caribeño no se convierta en un infierno tributario.