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El Mundo ·

Sánchez lanza un 'frente popular' en el Senado para limitar las reformas del PP

Resumen

La izquierda se conjura para dar una batalla contra PP y Vox en todos los frentes. Esta determinación abre nuevas puertas de colaboración en las elecciones del 29 de noviembre, como armar una gran candidatura unitaria, que vaya del PSOE a las fuerzas más a su izquierda o las territoriales. Los socialistas y el Frente Amplioestán explorando un pacto y mañana se van a sentar por primera vez a negociarlo. Tienen de plazo legal hasta el próximo viernes para decidirse.

La izquierda se conjura para dar una batalla contra PP y Vox en todos los frentes. Esta determinación abre nuevas puertas de colaboración en las elecciones del 29 de noviembre, como armar una gran candidatura unitaria, que vaya del PSOE a las fuerzas más a su izquierda o las territoriales. Los socialistas y el Frente Amplioestán explorando un pacto y mañana se van a sentar por primera vez a negociarlo. Tienen de plazo legal hasta el próximo viernes para decidirse. La fórmula de una candidatura unitaria al Senado responde a una preocupación. Les fortalecería de lleno para echar un pulso a la derecha con el objetivo primordial de maniatar que una hipotética mayoría absoluta de PP y Vox se vaya tan de las manos que convierta la Cámara Alta en un rodillo capaz de condicionar un órgano decisivo como el Tribunal Constitucional, liberándose de tener que pactarlo con el PSOE. Como sucede ahora cuando toca una renovación. Este argumento, que está muy lejos de ser sexy para el votante o de colarse entre sus preocupaciones, porque sus problemas están en la vivienda o el precio disparado de la lista de la compra, sí es motivo de alerta en los partidos. Si el PP y Vox alcanzan una mayoría de tres quintos en el Senado, estos partidos tendrían vía libre para nombrar por sí mismos a los cuatro magistrados del Constitucional que tiene pendiente abordar ahora la Cámara Alta. Podrían, pues, renovar un tercio del tribunal de garantías excluyendo de la ecuación al PSOE. Esto provocaría un cambio hacia una mayoría conservadora. El Constitucional ha sido decisivo para Pedro Sánchez durante estos años. Basta con ver su papel en la amnistía. Y si hay un gobierno de PP y Vox sería también un foco muy importante por los recursos que se podrían plantear contra sus leyes. El PSOE y el Frente Amplio -la marca del nuevo Sumar- se han tanteado durante estos días y ahora, con la reunión de mañana, han dado un paso adelante para tratar la posibilidad de hacer esa lista unitaria. Esto sería extraordinario. Sólo existe un precedente de amplio espectro. Año 2000, el PSOE e IU presentaron listas conjuntas al Senado en 27 provincias. En aquellas elecciones, y también en las de 2004 y 2008, se hizo un experimento similar llamado Entesa Catalana de Progrés que aglutinó al PSC, ERC e ICV. La situación actual es bastante diferente a la de aquellos años tras el estallido del multipartidismo, la aparición de los bloques y el auge de las fuerzas territoriales. Esa dispersión en la izquierda ha provocado en las últimas elecciones amplias mayorías del PP en el Senado. En esta legislatura, los populares lo han aprovechado para convertir la Cámara Alta en un artefacto de oposición contra el Gobierno de Sánchez que en buenos apuros le ha metido, como con las comisiones de investigación, que han sido un calvario para el PSOE con las citaciones de Zapatero, Leire Díez, Koldo, Ábalos, Cerdán, Jéssica,.. "Todos hemos visto el uso espurio que el PP ha hecho del Senado en esta legislatura", reflexionan en Ferraz, al admitir que están analizando "todas las alternativas y escenarios", como la lista unitaria. La experiencia de esta legislatura es otro de los argumentos que animan al PSOE y al Frente Amplio a explorar un acuerdo, porque un Senado de izquierdas serviría de contrapeso a un Congreso de derechas. Y se ha visto que da mucho juego. El Frente Amplio -la alianza de IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes, que está a la espera de Podemos- es quien se muestra ahora mismo más "dispuesto" y quien aprieta al PSOE. Fuentes del espacio afirman que van a "intentar" que se haga aunque en las filas socialistas hay más recelos a esta unidad. En cualquier caso, no sólo habría que involucrar al Frente Amplio. El PSOE necesita que se animen Compromís, Chunta, Més, incluso Adelante Andalucía -que va por libre- para cazar más senadores. Además de disputar al PP el Senado, una alianza de esta naturaleza abriría muchos huecos en las listas electorales a los partidos que componen el Frente Amplio, lo que descargaría de tensión la negociación que actualmente mantienen por las listas del Congreso. Para este espacio conseguir senadores electos es realmente difícil, pero compartiendo candidatura con el PSOE encuentra muchas más opciones. El principal problema que pueda encontrarse es la reacción de Podemos, que ha tomado una estrategia de distanciamiento y oposición al PSOE. El partido morado se encuentra negociando su encaje en el Frente Amplio y, aunque las conversaciones avanzan, todavía no están cerca de sellar una alianza. Un pacto con el PSOE tensiona ese diálogo. El contrapeso a esas difíciles negociaciones que se presentan por delante la ofrecen los datos. Si los partidos de la izquierda acuden a las urnas bajo una misma papeleta, esto podría contribuir a agrupar el voto y restar representación a la derecha, que se da por hecho que irá en dos listas -PP y Vox-. Una simulación de cómo habría cambiado el Senado si esto se hubiera producido en 2023 da cuenta de cuánto beneficiaría a la izquierda ese hipotético pacto: si el PSOE y Sumar se hubieran presentado entonces en una única lista, serían hoy mayoritarias en la Cámara Alta. En las urnas de 2023, de los 208 senadores que eligen directamente los ciudadanos -otros 58 los designan los parlamentos autonómicos-, 120 fueron para los populares. Los socialistas se hicieron con 73 escaños, mientras que ni Vox ni Sumar obtuvieron representación por este cauce. Sin embargo, si los partidos de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz hubieran concurrido bajo la misma papeleta, las cuentas se habrían invertido: el PP habría aglutinado 81 senadores y el PSOE y Sumar, 116. Vox, de nuevo, habría quedado a cero.