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Expansión ·

Cómo afecta al bitcoin el cambio político en EEUU

Resumen

La pregunta que se plantean los inversores acerca de qué impacto tiene el cambio político resultante en Estados Unidos sobre el mercado cripto no admite respuestas categóricas en una u otra dirección. Sus efectos, directos o indirectos, pueden llegar a ser contradictorios, y esta diversidad ya se ha reflejado en la cotización del bitcoin. La mayor de las criptomonedas reaccionó inicialmente con caídas a los resultados de las elecciones de mitad de mandato de EEUU. El triunfo de los demócratas fue más arrollador de lo esperado.

La pregunta que se plantean los inversores acerca de qué impacto tiene el cambio político resultante en Estados Unidos sobre el mercado cripto no admite respuestas categóricas en una u otra dirección. Sus efectos, directos o indirectos, pueden llegar a ser contradictorios, y esta diversidad ya se ha reflejado en la cotización del bitcoin.  La mayor de las criptomonedas reaccionó inicialmente con caídas a los resultados de las elecciones de mitad de mandato de EEUU. El triunfo de los demócratas fue más arrollador de lo esperado. Los inversores deshicieron posiciones en sus primeros ajustes de carteras tras desvelarse el porcentaje de control demócrata de la Cámara de Representantes y del Senado. El bitcoin, en apenas cuatro horas, bajó desde los 77.700 hasta los 75.700 dólares.  La volatilidad provocó que en un intervalo de cuatro horas la criptomoneda recupera los 77.700 dólares previos a los resultados electorales, y que menos de doce horas después el bitcoin ascendiera hasta los 80.000 dólares con los que cotiza ahora.  Los efectos dispares del vuelco político en EEUU sobre el mercado cripto explican tanto las caídas iniciales, condicionadas por el menor optimismo regulatorio, como la posterior reacción alcista, alentada por las novedades macroeconómicas procedentes de los mercados 'tradicionales'. Desde hace meses las firmas de análisis incluían entre los posibles factores bajistas para el mercado cripto un triunfo contundente del Partido Demócrata en las elecciones del pasado martes. Donald Trump, durante su campaña de 2024, prometió convertir a Estados Unidos en la "capital mundial de las criptomonedas", y durante su mandato ha promovido menores restricciones regulatorias al sector.  "La victoria demócrata en las dos cámaras del Congreso estadounidense cambia las cosas para Trump, que ahora va a tener más complicado sacar adelante su agenda política y económica", avanza Javier Pastor, director de Formación Institucional de la plataforma cripto Bit2Me.  Los estímulos regulatorios que alentaron al mercado cripto durante el primer año de mandato de Trump podrían diluirse con el nuevo mapa político. La Clarity Act, la ley destinada a regular el mercado cripto en EEUU, centra el debate. "En EEUU, el gran proyecto de ley sobre la estructura del mercado cripto (Clarity Act) se estancó en el Senado en septiembre, y el nuevo Congreso tendrá que retomarlo a partir de enero", resalta Joe Wilson, Chief Evangelist en el neobanco bunq. La hegemonía demócrata puede propiciar ahora "un camino más lento, pero también una oportunidad para poner al pequeño inversor en el centro". La nueva distribución de poder político en EEUU provoca que "alcanzar acuerdos entre partidos sea aún más importante". Esta constatación de Christopher Beck, co-CEO de Boerse Stuttgart Digital, adquiere especial relevancia en el mercado cripto "si los legisladores vuelven a intentar sacar adelante un proyecto de ley sobre la estructura del mercado como la Clarity Act".  La pelota está ahora del lado de los demócratas. Javier Pastor, de Bit2Me, admite que "la regulación podría convertirse en uno de los principales problemas". El origen de estas dificultades es que "Estados Unidos lleva tiempo intentando ordenar el sector, definir qué competencias tiene la SEC o la CFTC y establecer unas reglas para las empresas, y con un Congreso demócrata, algunas de estas iniciativas pueden ralentizarse o quedarse directamente bloqueadas". Las consecuencias de las elecciones de EEUU abren la puerta a un menor optimismo sobre el ritmo de avances regulatorios. Pero del desencanto al pesimismo existe un margen muy amplio. El co-CEO de Boerse Stuttgart Digital matiza que "los retrasos pueden dificultar la planificación, pero no indican que Estados Unidos esté dando la espalda a las criptomonedas". La particularidad del sistema político en EEUU, donde los partidos no dictaminan necesariamente el voto de todos sus representantes, añade más matices respecto a su impacto sobre el mercado cripto. Javier Pastor, director de Formación Institucional de Bit2Me, puntualiza además que "tampoco pensamos que todos los demócratas estén en contra de bitcoin o que todos los republicanos lo apoyen". A su vez, recuerda que "reglas más exigentes no tienen por qué ser malas si sirven para dar seguridad jurídica, protegen a los usuarios y evitan que se repitan escándalos que hemos visto en los últimos años". La transformación experimentada por el mercado cripto en los últimos años ha permitido además mitigar sus focos de influencia. Javier Pastor pone de relieve que "bitcoin tampoco depende tanto de la política como hace unos años". A día de hoy, subraya el responsable de Bit2Me, "hay gestoras, ETF, empresas de tesorería que acumulan bitcoin en sus balances y una industria financiera tradicional que ofrece servicios relacionados con estos activos. Todo esto no va a desaparecer porque cambien las mayorías del Congreso". La política, a través de vías como la regulación, es uno de los múltiples condicionantes del mercado cripto. Su impacto, por tanto, es limitado. Joe Wilson, Chief Evangelist en bunq, deja claro que "lo que va a seguir marcando el rumbo de las cripto, mucho más que cualquier voto, es el interés de la gente".  Este interés no solo viene determinado por factores específicos del universo cripto. Los factores macroeconómicos son cruciales. Christopher Beck, co-CEO de Boerse Stuttgart Digital, recuerda a los inversores que "dejando a un lado la política, la política monetaria, las condiciones de liquidez y la demanda de los inversores seguirán siendo los principales factores que determinarán la evolución del mercado de las criptomonedas". Las trabas regulatorias pueden verse eclipsadas por este tipo de condicionantes, convertidos desde ayer en estímulos para el mercado cripto. Javier Pastor explica que "un Congreso enfrentado a Trump puede frenar determinadas medidas de gasto o reformas fiscales. Si eso termina reduciendo las expectativas de déficit y las rentabilidades de los bonos estadounidenses, podría ser positivo para los mercados. Un dólar más débil y mejores condiciones financieras también favorecen a activos como bitcoin y ya vemos cómo está reaccionando el dólar".  El desplome del precio del petróleo, del -8% solo en la sesión de ayer, ha reducido las presiones inflacionistas, las monetarias, y por extensión, la aversión al riesgo, una variable clave en activos de riesgo como las criptos.  El nuevo escenario político en EEUU arroja por tanto referencias mixtas. Potencialmente desfavorables desde el punto de vista regulatorio, y potencialmente favorable si persiste el rumbo más reciente de los mercados, condicionado desde ayer por un freno múltiple en el dólar, los intereses de la deuda y las perspectivas de tipos. La balanza, de momento, en las dos primeras jornadas posteriores a las elecciones de EEUU, se ha inclinado a favor del bitcoin, instalado de nuevo en los 80.000 dólares.  "A corto plazo, el resultado puede traer incertidumbre regulatoria", admite Javier Pastor. A medio plazo, avanza que "lo que marque la Reserva Federal y cómo evolucione la liquidez tendrá bastante más importancia para el precio". Y a largo plazo, concluye el responsable de Bit2Me, "los fundamentos de bitcoin siguen siendo exactamente los mismos si termina consolidándose como una forma eficiente y segura de aparcar patrimonio y riqueza". Los expertos relativizan por tanto el grado de impacto de la política estadounidense a medio y largo plazo. Más allá de los efectos cortoplacistas que provoque el nuevo escenario, Joe Wilson, Chief Evangelist en bunq, recuerda al inversor que "las elecciones siempre hacen ruido, y estas en concreto han sido particularmente ruidosas. Los mercados suelen reaccionar a los titulares durante uno o dos días y después vuelven a fijarse en lo que de verdad los mueve". Y a día de hoy, "no veo el cambio en EEUU como un motivo para que nadie tire sus planes por la borda".