La tortura china del Freelander 8: lo despeñan montaña abajo y pretenden que siga funcionando
ResumenLos fabricantes chinos tienen una particular forma de probar la resistencia de sus modelos, como acabamos de ver en un vídeo publicado por Freelander, la marca asitática de Chery con el nombre del antiguo todoterreno de Land Rover que asusta solo de verlo. Se conoce como el Rollover Test y, básicamente, consiste en despeñar montaña abajo una unidad (al más puro estilo Top Gear) y comprobar si después de dar varias vueltas de campana, sus elementos clave siguen intactos. Hasta el punto de que el 'aprobado' final dependa de si el coche es capaz de arrancar... Y parece que el Freelander 8 no se iba a librar de su particular tortura china.
Los fabricantes chinos tienen una particular forma de probar la resistencia de sus modelos, como acabamos de ver en un vídeo publicado por Freelander, la marca asitática de Chery con el nombre del antiguo todoterreno de Land Rover que asusta solo de verlo. Se conoce como el Rollover Test y, básicamente, consiste en despeñar montaña abajo una unidad (al más puro estilo Top Gear) y comprobar si después de dar varias vueltas de campana, sus elementos clave siguen intactos. Hasta el punto de que el 'aprobado' final dependa de si el coche es capaz de arrancar... y seguir rodando. Y parece que el Freelander 8 no se iba a librar de su particular tortura china. Lo subieron a la cima de una especie de duna y, mediante una plataforma, lo lanzaron laterlamente montaña abajo para forzar el vuelco. A partir de ahí, la suerte está echada porque sólo dejará de dar vueltas de campana cuando la fuerza de la gravedad lo estime oportuno... Después de seis segundos eternos y cinco 'croquetas', el Freelander se detiene (sobre las ruedas) con daños evidentes en la carrocería y el interior 'patas arriba' por el despliegue de todos los airbag. Es entonces cuando los técnicos de Freelander pasan a comprobar los efectos del durísimo test de durabilidad revisando, sobre todo, los elementos estructurales del chasis, las puertas (que abren y cierran después de los golpazos, incluso funciona el sistema de cierre asistido), el techo, el estado de la batería... Pero lo más sorprendente es que después de los violentos impactos sufridos en la caída libre el Freelander 8 era capaz de reemprender la marcha, y no solo eso, sino que incluso circulaba sin problemas fuera de carretara, e incluso subiendo la ladera por la que habia sido lanzado sin contemplaciones. Por supuesto, la marca ha quedado tan orgullosa por el resultado que lo ha mostrado al mundo... y no ha dudado en conservar la unidad 'torturada' para mostrarla como prueba de la dureza de su Freelander 8, un modelo que ya está a al venta en China y que ha conseguido bastantes adeptos, ya que se han registrado hasta 10.000 pedidos en las primeras 48 horas de comercialización.