El presidente aprovecha una carta a los militantes para volver a presumir de su 'no a la guerra'
ResumenEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha escrito una nueva carta a la militancia del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para sacar pecho de su postura y gestión ante la guerra de Irán. Lo cierto es que la misiva, escrita con un tono entre solemne ... y de homilía, quizá porque la escribe un Domingo de Ramos, no aporta ninguna reflexión distinta sobre el conflicto que no hubiera deslizado ya en su comparecencia de esta semana en el Congreso. Eso sí; a diferencia de entonces no cita al Partido Popular ni a José María Aznar cuando repasa las decisión del ejecutivo de éste en la guerra de Irak, a la que tampoco se refiere de forma concreta.La carta, de un par de folios.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha escrito una nueva carta a la militancia del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para sacar pecho de su postura y gestión ante la guerra de Irán. Lo cierto es que la misiva, escrita con un tono entre solemne ... y de homilía, quizá porque la escribe un Domingo de Ramos, no aporta ninguna reflexión distinta sobre el conflicto que no hubiera deslizado ya en su comparecencia de esta semana en el Congreso. Eso sí; a diferencia de entonces no cita al Partido Popular ni a José María Aznar cuando repasa las decisión del ejecutivo de éste en la guerra de Irak, a la que tampoco se refiere de forma concreta.La carta, de un par de folios. comienza haciendo un repaso de las consecuencias de la guerra: «Más de 2.000 vidas perdidas, más de cuatro millones de personas obligadas a abandonar sus hogares, cadenas de suministro rotas, el precio del petróleo y del gas disparados y una crisis alimentaria cerniéndose sobre el horizonte».«Desde el primer momento -añade- España tuvo clara su decisión. Cuatro palabras que no sólo son una postura política, sino una forma de entender y estar en el mundo: NO A LA GUERRA», escrito así, en mayúsculas y negritas para dar mayor énfasis al argumento, que desarrarrolla a continuación. «Cuatro palabras sencillas que encierran todo: la memoria, la dignidad y el compromiso de un país. Hoy quiero compartirlas con vosotros y vosotras porque tengo claro que nacen de una conciencia colectiva que aprendí hace ya 23 años».A partir de este momento se refiere al conflicto de Irak para afirmar que aprendió lo que ocurre cuando un gobierno «se pliega ante los intereses de una potencia extranjera» y recordar que estuvo en las manifestaciones masivas de entonces: «En aquellas calles forjamos algo que nos acompaña hasta hoy: la certeza de que paz no es una consigna, es una convicción. No es un lujo, es una necesidad. No es una súplica, es una exigencia», escribe con orgullo, para añadir que «no todos están en la misma posición», en referencia, se infiere, al Partido Popular.Sánchez alcanza un tono aún más intenso cuando escribe que «el socialismo es, sobre todo, humanidad. Es mirar más allá de nuestras fronteras y sentir como propio el dolor de otros. Es no acostumbrarse nunca a la injusticia. Es no resignarse nunca a la violencia».Tras volver a la autoalabanza por sus decisiones en la guerra de Irán -«hoy hay mucha gente que se siente orgullosa de nuestro país», asegura- insiste en que «hay momentos en los que uno recuerda por qué está en política. Este es uno de ellos. Estamos aquí para defender la paz. Para proteger a la gente. Para estar del lado correcto cuando más importa».Y termina la epístola: «Gracias por ser el alma de este partido. Gracias por compartir este camino conmigo. Con vosotros y vosotras, siempre».