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Grandes fondos de inversión urgen a sus inquilinos a pasar del alquiler a la compra

Resumen

Grandes fondos de inversión con pisos en alquiler presionan desde hace meses a sus inquilinos para que compren las viviendas que habitan. Así, según ha podido saber ABC, Blackstone, Brookfield o Cerberus, entre otros, están acelerando a través de sus socimi (sociedad cotizada de inversión ... en el mercado inmobiliario) la venta de miles de inmuebles a sus arrendados por toda la geografía española, pero sobre todo en Madrid, ante la creciente regulación intervencionista del Gobierno, que prevén haya llegado para quedarse, y ante la incertidumbre de lo que que pueda ocurrir en las urnas en unas potenciales elecciones generales que no terminan de llegar. Fuentes financieras consultadas por este periódico afirman que la nueva regulación del mercado , propia de un Ejecutivo de izquierda extrema, y los límites de precios, han reducido de forma considerable la rentabilidad de las carteras de estos fondos de inversión lo que les ha lanzado a presionar a sus actuales inquilinos e invitarles a la compra a corto plazo.

Grandes fondos de inversión con pisos en alquiler presionan desde hace meses a sus inquilinos para que compren las viviendas que habitan. Así, según ha podido saber ABC, Blackstone, Brookfield o Cerberus, entre otros, están acelerando a través de sus socimi (sociedad cotizada de inversión ... en el mercado inmobiliario) la venta de miles de inmuebles a sus arrendados por toda la geografía española, pero sobre todo en Madrid, ante la creciente regulación intervencionista del Gobierno, que prevén haya llegado para quedarse, y ante la incertidumbre de lo que que pueda ocurrir en las urnas en unas potenciales elecciones generales que no terminan de llegar. Fuentes financieras consultadas por este periódico afirman que la nueva regulación del mercado , propia de un Ejecutivo de izquierda extrema, y los límites de precios, han reducido de forma considerable la rentabilidad de las carteras de estos fondos de inversión lo que les ha lanzado a presionar a sus actuales inquilinos e invitarles a la compra a corto plazo. Una estrategia que en el sector se conoce como «privatización» de las carteras de viviendas que, si bien ahora se focalizan sobre todo en la comunidad madrileña, tuvo su origen en Cataluña. «Es el método por el cual los inversores maximizan el valor de sus transacciones, frente a un proceso ordenado de venta, de una en una, de toda la cartera, sin priorizar los precios», asegura un experto inmobiliario.Varios inquilinos contactados por el intermediario de gestión de la venta de los inmuebles de Testa Residencial -la socimi propiedad del fondo norteamericano Blackstone , que cerró 2025 con cerca de 8.400 pisos en alquiler- explican que les llaman recurrentemente para urgirles a comprar la vivienda, advirtiéndoles además de que si no lo hacen ahora cuando acaben sus contratos estos no serán renovados y se encontrarán con un mercado falto de 'stock' y demasiado caro.Con la nueva estrategia lanzada a principios de año por Blackstone, Testa está ofreciendo a cada inquilino la posibilidad de comprar la casa en la que viven cuando vayan venciendo sus contratos de alquiler . Si esa transacción no se produce, saldrá a la venta en el mercado minorista a través de portales inmobiliarios.No amenazantes, sí insistentesUn inquilino de la zona del Ensanche de Vallecas , una zona de Madrid donde existen varios edificios propiedad de estos fondos de inversión comenta a ABC: «No llegan a ser amenazantes, pero sí insistentes, porque además de habernos enviado la oferta de compra por correo, también nos han llamado por teléfono en varias ocasiones para convencernos de la oportunidad que supone comprar el piso en el que estamos alquilados (unos 1.100 euros mensuales). El piso, de dos dormitorios y dos baños tiene unos 70 metros cuadrados, y nos lo ofertan por poco más de 300.000 euros».«Después de rechazar varias veces la oferta, a través de una llamada telefónica me explicaron que si no quiero comprar el piso tendré que abandonarlo cuando venza el contrato, que en mi caso es dentro de tres años. Pero hay otros vecinos, me consta, que tendrán que decidirse antes, porque en menos de un año tendrían que renovar el contrato de alquiler», añade. «Como argumento nos dicen que si ahora es difícil encontrar un piso de alquiler a un precio asumible, la situación va a empeorar cuando los fondos de inversión se deshagan de estas propiedades, porque al vender los pisos habrá muchos menos en alquiler», concluye.Noticia relacionada general No No Cataluña La ley de Vivienda no consigue su objetivo: los precios suben menos pero la oferta cae un 20,5% Gonzalo Mozas«Los fondos -apuntan fuentes del sector- están ahora priorizando la reasignación de ese capital hacia otros sectores más rentables, como los centros de datos ('data centers') y el sector energético».De igual manera, otro de los fondos que se han subido a la misma estrategia es el canadiense Brookfield , añaden fuentes del sector, que a través de su socimi Samarium controla una cartera de más de 5.000 viviendas que adquirió a finales de abril precisamente a Blackstone.La cartera de Samarium está compuesta por 47 edificios, íntegramente en la Comunidad de Madrid, y casi el 100% de las casas que engloban están ya en el mercado libre. El fondo canadiense compró la cartera a Fidere -socimi también propiedad de Blackstone- con la decisión de vender una a una las casas, y para la gestión y venta de las mismas se ha asociado con Clikalia.En línea con la desinversión de carteras de inmuebles en alquiler, el fondo estadounidense Cerberus anunció a principios de año que había contratado a Deutsche Bank AG para poner en el mercado más de 3.300 viviendas que aglutina en su socimi MACC, activos que previamente había comprado a Banco Sabadell y BBVA. Ahora, ante la falta de ofertas que se acercasen a la valoración de la cartera -entre 600 y 800 millones de euros-, las fuentes del sector aseguran que ya estudia ya subirse a la estrategia de privatizarla una a una.Expertos en el sector residencial explican que es un hecho ya muy evidente de que a pesar del fuerte interés inversor por ampliar carteras de pisos en alquiler , el marco regulatorio está actuando como un factor expulsor. «El mercado se encuentra altamente intervenido, con limitaciones en las rentas de alquiler en numerosas zonas, mecanismos de indexación por debajo del IPC y ampliaciones de plazos contractuales no previstas inicialmente, entre otras medidas», afirma un intermediario financiero. Esta estrategia, que se viene observando según los expertos desde 2025 ha coincidido en el tiempo con un mercado del alquiler en España con muchas dificultades para ser eficiente, en el que la oferta disponible está bajo mínimos históricos mientras la demanda no ceja de aumentar. Según cifras que maneja el 'Observatorio del Alquiler' precisamente el año pasado se cerró con cerca de 684.000 viviendas en alquiler en oferta, mientras que prevén una caída paulatina en 2026 del 2,1% interanual. 684.000 Viviendas en alquiler El ejercicio 2025 se cerró con cerca de 684.000 inmuebles en alquiler en oferta, una tendencia que se consolidará más si cabe a la baja durante 2026, con una previsión de caída del 2,1% interanual.Además de la cartera de Fidere se han conocido otras grandes transacciones en las que el mercado espera que se privaticen casa por casa, como la desinversión de Ares en Avalon, donde entra el fondo canadiense Hoop; el traspaso de la cartera de Q-Living a Carlyle; y la búsqueda de compradores para sus carteras que iniciaron Grey Star y Vía Célere.No obstante, recuerdan las fuentes del sector que la fuga de los grandes tenedores del mercado del alquiler tradicional arrancó en Cataluña , cuando el fondo alemán Patrizia puso a la venta su cartera de más de 1.000 inmuebles. Precisamente, ante las dificultades de cerrar la operación, la gestora inició la desinversión de los activos de forma unitaria, hasta que finalmente acordó la venta de la cartera con la gestora Azora, que se hizo con ella también para privatizar los inmuebles. De hecho, esta misma firma fue otra de las que puso en el mercado sus pisos de alquiler en la región catalana, tendencia que siguió la propia Blackstone.