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PSC y Frente Amplio pactan para contrarrestar el acuerdo entre PP y Vox en el Senado

Resumen

Tras varias jornadas de negociaciones bloqueadas, PSC y Comuns han llegado a un acuerdo para el Senado de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. El partido referente en Cataluña del Frente Amplio retirará las candidaturas para la Cámara Alta en las circunscripciones de Girona, Lleida y Tarragona, mientras que los socialistas se han comprometido a designar un senador autonómico a propuesta de la formación de Ada Colau (el Parlament designa ocho senadores de forma proporcional al peso de cada grupo). "Es una responsabilidad democrática de las fuerzas progresistas y catalanistas cerrar el paso a la derecha y la extrema derecha en el Senado", sostienen ambos partidos en alusión al acuerdo del PP y Vox anunciado ayer, que contempla, entre otros puntos, que los populares no postularán a ningún candidato en las provincias de Girona y Tarragona, en beneficio de la formación presidida por Santiago Abascal. Según el PSC y Comuns, ese pacto "tiene el objetivo de controlar la Cámara para que se convierta en un instrumento de regresión democrática y control de instituciones del Estado".

Tras varias jornadas de negociaciones bloqueadas, PSC y Comuns han llegado a un acuerdo para el Senado de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. El partido referente en Cataluña del Frente Amplio retirará las candidaturas para la Cámara Alta en las circunscripciones de Girona, Lleida y Tarragona, mientras que los socialistas se han comprometido a designar un senador autonómico a propuesta de la formación de Ada Colau (el Parlament designa ocho senadores de forma proporcional al peso de cada grupo). "Es una responsabilidad democrática de las fuerzas progresistas y catalanistas cerrar el paso a la derecha y la extrema derecha en el Senado", sostienen ambos partidos en alusión al acuerdo del PP y Vox anunciado ayer, que contempla, entre otros puntos, que los populares no postularán a ningún candidato en las provincias de Girona y Tarragona, en beneficio de la formación presidida por Santiago Abascal. Según el PSC y Comuns, ese pacto "tiene el objetivo de controlar la Cámara para que se convierta en un instrumento de regresión democrática y control de instituciones del Estado". Los referentes regionales del PSOE y el Frente Amplio consideran que "es especialmente grave que el acuerdo entregue el liderazgo de circunscripciones catalanas a Vox, la extrema derecha que quiere acabar con las instituciones, derechos, libertades y autogobierno de Cataluña". Los socialistas catalanes y el partido de Colau hacen hincapié en que, en esta última legislatura, el Senado se ha convertido en una asamblea de "bloqueo de las iniciativas del Gobierno" y, por ello, consideran necesario un entendimiento con el objetivo de "hacer frente a la derecha y la extrema derecha". Senado de Progreso El acuerdo suscrito por el PSC y los comunes llega después de días de tira y afloja en las conversaciones para concentrar el voto del bloque progresista para la Cámara Alta en Cataluña. Esta comunidad autónoma había quedado al margen del acuerdo nacional entre el PSOE y el Frente Amplio para concurrir en coalición bajo el nombre Senado de Progreso. En las elecciones generales de 2023, el PSC logró los tres senadores a los que aspiraba en cada una de las cuatro provincias catalanas, que aportan un total de 16 electos a las Cortes. El cuarto representante de cada circunscripción fue de Junts per Catalunya en Girona y de Esquerra Republicana en Barcelona, Lleida y Tarragona. El acicate que sirvió para desencallar las conversaciones entre las formaciones de Salvador Illa y Colau llegó con el acuerdo estratégico del lunes entre el PP y Vox, por el que el partido de Alberto Núñez Feijóo renuncia por primera vez a presentarse en Guipúzcoa, Girona y Tarragona. El sistema de listas abiertas y voto parcial mayoritario, con el efecto de prima indirecta al partido más votado, provoca que el tacticismo del 29-N en el Senado ya cuente con varios antecedentes en Cataluña, como la Entesa Catalana de Progrés, la coalición que inspirada en los bloques de izquierda de los primeros años de la democracia unió al PSC, ERC, Iniciativa per Catalunya Verds y Esquerra Unida i Alternativa en los comicios de 2000, 2004 y 2008. Tras el final del Govern tripartito en la Generalitat de Cataluña (de 2003 a 2010), los republicanos se apearon del grupo en las elecciones generales de 2011, en las que la coalición pasó a denominarse Entesa pel Progrés de Catalunya, que se disolvió en 2015, cuando el espacio político a la izquierda del PSC formó En Comú Podem.