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Los cuartos ya tienen ganador... para el prestigioso modelo ELO

Resumen

Los cuartos de final de la Champions 2025-26 ya tienen una primera lectura. A partir del sistema Elo —un modelo sacado del ajedrez que mide la ‘fuerza’ real de los equipos en función de sus resultados— se pueden estimar las probabilidades de clasificación en cada eliminatoria. El resultado: cuatro favoritos claros, aunque ninguno con el camino completamente despejado. El punto de partida de todo el modelo es el ranking Elo de ClubElo.

Los cuartos de final de la Champions 2025-26 ya tienen una primera lectura. Y no es futbolística, sino matemática. A partir del sistema Elo —un modelo sacado del ajedrez que mide la ‘fuerza’ real de los equipos en función de sus resultados— se pueden estimar las probabilidades de clasificación en cada eliminatoria. El resultado: cuatro favoritos claros, aunque ninguno con el camino completamente despejado. El punto de partida de todo el modelo es el ranking Elo de ClubElo. No es una clasificación tradicional: no cuenta títulos ni puntos acumulados, sino rendimiento. Equipos, selecciones e incluso casas de análisis lo utilizan porque permite traducir diferencias de nivel en probabilidades de victoria. En fútbol, por ejemplo, la FIFA utiliza una versión modificada del sistema Elo (llamada algoritmo "SUM") para su Ranking Mundial desde agosto de 2018. Cada partido modifica la puntuación que pueden obtener los equipos según el rival, el resultado y el contexto. Ganar a un grande suma mucho más que hacerlo ante un equipo menor, y perder contra uno inferior penaliza más. Por eso, el Elo es una fotografía bastante precisa del nivel competitivo actual de cada club. Con esa base, lo primero que hacemos es traducir esa diferencia de nivel en probabilidades de partido. Es decir, si un equipo tiene más Elo que otro, pasa a ser favorito, pero no de forma absoluta: el sistema lo convierte en un porcentaje de opciones de ganar. Así se obtiene una estimación realista, donde incluso el inferior siempre tiene margen. A partir de ahí, tomando el ranking en el momento en el que se establecieron los emparejamientos (18 de marzo), en MARCA hemos adaptado el modelo a eliminatorias reales. Primero, incorporando el factor campo —clave en Champions—. No es lo mismo jugar en casa que fuera, y el modelo lo incorpora como una pequeña “bonificación” para el equipo local, una ventaja media de +65 puntos Elo. En términos prácticos, esto hace que muchos cruces se equilibren: un equipo puede ser inferior en global, pero favorito en su estadio. Esto explica por qué varias eliminatorias aparecen tan ajustadas cuando se analizan partido a partido. El siguiente paso es adaptar esas probabilidades a lo que realmente ocurre en el fútbol: no todo son victorias o derrotas, también hay empates. Para eso, se introduce una tasa media de empate basada en datos históricos de la Champions que ronda el 27%, lo que permite repartir las opciones de cada partido en tres resultados posibles. Es un detalle importante, porque los empates tienen mucho peso en eliminatorias a doble partido. Por último, cruzamos todos los escenarios posibles de ida y vuelta, incluyendo prórrogas y penaltis (asumidos como un 50-50), para obtener la probabilidad final de clasificación. El resultado final no es una predicción cerrada, sino una suma de escenarios: un porcentaje que refleja cuántas veces pasaría cada equipo si esa eliminatoria se jugara muchas veces. Es, en definitiva, una forma de convertir la 'fuerza' de cada equipo en probabilidades reales de estar en semifinales. Con ese proceso, el cruce más igualado es el de Paris Saint-Germain contra Liverpool. El PSG parte con un 54% de opciones de clasificación, una ventaja mínima que se explica más por el contexto que por una superioridad clara. Ambos equipos son favoritos cuando juegan en casa, lo que genera un cruce muy sensible a los detalles: un gol de más o de menos puede cambiar completamente el escenario. En la ida, en París, los franceses tienen un 46,4% de probabilidad de victoria, por un 26,6% del Liverpool (recordad que establecimos el empate medio en 27%), mientras que en la vuelta en Anfield el escenario se invierte: 40,1% para los ingleses y 32,9% para el PSG. Es, en términos de probabilidades, el emparejamiento más cercano a un cara o cruz. Más inclinada aparece la balanza entre Bayern de Múnich y Real Madrid, aunque sin llegar a ser definitiva. El conjunto alemán alcanza un 55,5% de probabilidad de clasificación por el 44,5% del Madrid. La clave está en la vuelta en Múnich. El modelo refleja que el equipo alemán tiene un margen superior en su estadio, lo que compensa la igualdad de la ida. En la ida en el Bernabéu, el Madrid es ligeramente favorito (38,8% frente a 34,2%), pero en la vuelta el modelo es mucho más contundente: 47,5% de victoria para el Bayern por sólo 25,5% del Madrid. Ese desequilibrio en el segundo partido es el que termina inclinando la eliminatoria. Aun así, la diferencia global sigue siendo corta, lo que sitúa el cruce en ese terreno intermedio donde hay favorito, pero no dominador. El duelo español entre Barcelona y Atlético de Madrid sí muestra una brecha más clara. El Barça alcanza un 62,1% de opciones de clasificación y, lo más significativo, es favorito en ambos partidos según el modelo, incluso en el Metropolitano. En la ida en el Camp Nou, los azulgrana tienen un 52,3% de probabilidad de victoria frente al 20,7% del Atlético, y en la vuelta en el Metropolitano siguen siendo favoritos: 39,8% frente a 33,2%. Esa doble condición es lo que dispara su probabilidad final: no depende únicamente del factor campo, sino de una diferencia de “fuerza” sostenida. Aun así, el peso del empate y de los escenarios ajustados mantiene al Atlético con opciones reales. Por último, el enfrentamiento más desequilibrado es el de Arsenal frente a Sporting CP. El conjunto inglés alcanza un 73,1% de probabilidad de clasificación, siendo favorito incluso en la ida en Lisboa (49,6% frente a 23,4%). En la vuelta en Londres amplía aún más la diferencia: 59,7% de probabilidad de victoria por sólo 13,3% del Sporting. Son cifras que reflejan una brecha de nivel importante y que explican por qué es el cruce con menor incertidumbre de todos. En resumen, el sistema Elo dibuja unos cuartos con dos eliminatorias muy abiertas (PSG-Liverpool y Bayern-Madrid), una con favorito claro (Barça-Atlético) y otra con dominador evidente (Arsenal-Sporting). La 'fuerza' marca el camino… pero como siempre en la Champions, la realidad aún tiene mucho que decir.