Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sísmica Nacional: "Dos terremotos de magnitud similar es algo extraordinario"
ResumenDos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 separados por 39 segundos. Un fenómeno llamado 'doblete sísmico' registrado frente a la costa de Venezuela que ha sorprendido incluso a los especialistas. Mientras las autoridades evalúan los daños y vigilan la posible llegada de réplicas, los científicos intentan comprender qué ha ocurrido exactamente en una de las zonas tectónicamente más activas del Caribe. Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sísmica Nacional del Instituto Geográfico Nacional, analiza las claves de un episodio excepcional.
Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 separados por 39 segundos. Un fenómeno llamado 'doblete sísmico' registrado frente a la costa de Venezuela que ha sorprendido incluso a los especialistas. Mientras las autoridades evalúan los daños y vigilan la posible llegada de réplicas, los científicos intentan comprender qué ha ocurrido exactamente en una de las zonas tectónicamente más activas del Caribe. Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sísmica Nacional del Instituto Geográfico Nacional, analiza las claves de un episodio excepcional. Se está hablando de un doblete sísmico, con dos terremotos muy fuertes separados por apenas unos segundos. ¿Qué significa exactamente ese fenómeno?Lo normal es que haya un terremoto principal y que después se produzcan réplicas de menor magnitud. A veces incluso hay terremotos precursores antes del principal, también más pequeños. En este caso ocurre algo bastante más extraño, que tenemos dos terremotos de magnitud muy similar y muy próximos en el tiempo. Por eso hablamos de un doblete sísmico. No encaja en el patrón habitual de un terremoto principal seguido de réplicas.¿Se puede considerar a uno de ellos el principal y al otro una réplica o un precursor?No. Si el primero hubiera sido, por ejemplo, de magnitud 6 y después hubiera llegado uno de 7,5, hablaríamos de un precursor. Y si hubiera ocurrido al revés, tendríamos un terremoto principal y una réplica. Pero cuando las magnitudes son tan parecidas, 7,2 y 7,5 en este caso, se considera un doblete.Y con una diferencia tan pequeña.Claro. Aunque en sismología tres décimas de magnitud ya son una diferencia apreciable. El terremoto de magnitud 7,5 libera bastante más energía que el de 7,2. Pero aun así siguen siendo magnitudes muy próximas para lo que solemos observar. Es una situación poco frecuente.¿Hasta qué punto es raro?Bastante extraordinario. Existen algunos ejemplos documentados. Recuerdo uno ocurrido en Pakistán en 1997, también con magnitudes cercanas a 7. Hay algún caso más, pero no es algo habitual. Precisamente por eso va a ser muy interesante desde el punto de vista científico. Seguro que aparecerán numerosos estudios intentando explicar por qué no se produjo una única ruptura principal, sino dos terremotos de características tan similares.¿Qué puede explicar que ocurran dos terremotos de esta magnitud en lugar de uno?Todavía es pronto para saberlo. Probablemente tenga que ver con la complejidad de la superficie de ruptura y con diferencias en las propiedades de los materiales a lo largo de la falla. Los esfuerzos tectónicos se acumulan y la ruptura se produce cuando el terreno ya no puede soportarlos. Si existen heterogeneidades en esa zona, podrían favorecer comportamientos menos habituales como este doblete. Pero habrá que estudiarlo con detalle.¿Venezuela se considera una zona sísmicamente activa?Sí, claramente, aunque no tanto como otras regiones del planeta como el cinturón de fuego del Pacífico, como Japón, Chile, Nueva Zelanda o México.¿Qué papel juegan la placa del Caribe y la placa Sudamericana?Los terremotos se producen precisamente en el límite entre ambas placas. La diferencia respecto a otras zonas muy activas es que aquí el movimiento relativo es más lento, del orden de unos dos centímetros al año. En otros lugares alcanza los nueve centímetros anuales. Eso significa que la energía necesaria para generar grandes terremotos tarda más tiempo en acumularse.¿Hay antecedentes de terremotos semejantes en la zona?Sí. El precedente más parecido es un terremoto de magnitud 7,7 ocurrido en 1900. Eso demuestra que la región puede generar eventos de este tamaño, aunque con una frecuencia mucho menor que en otras partes del mundo. También está el terremoto de Caracas de 1967, que fue muy destructivo, aunque su magnitud fue menor, 6,6.¿Se esperaba un terremoto de estas características? Si la pregunta es si podía predecirse, la respuesta es no. Los terremotos no se pueden predecir. Ahora bien, desde el punto de vista geológico, sabíamos que algo así podía ocurrir porque ya había sucedido antes. Las condiciones tectónicas actuales son esencialmente las mismas que existían cuando se produjo el gran terremoto de 1900.Se trata de un terremoto muy superficial. ¿Eso aumenta su peligrosidad?Las ondas sísmicas se generan en profundidad y viajan hasta la superficie. Cuanta más distancia recorren, más energía pierden. Cuando el foco está muy cerca de la superficie, como ocurre aquí, las ondas llegan mucho menos atenuadas. En este caso la profundidad estimada es de unos diez kilómetros y es posible incluso que la ruptura haya alcanzado la superficie terrestre. Eso hace que los efectos sean mucho más intensos.¿Eso explica también que se sintiera con fuerza a grandes distancias, como en Caracas?Exactamente. La poca profundidad favorece que la sacudida se perciba con intensidad en áreas muy amplias. Además, el epicentro está en tierra firme o muy próximo a ella, lo que también contribuye a que los efectos se propaguen con claridad.¿Qué cabe esperar ahora?Lo más probable es que se produzcan réplicas. No podemos predecirlas de forma exacta, pero sí hablar en términos probabilísticos. La experiencia acumulada con miles de terremotos indica que las probabilidades son muy altas. Pueden registrarse durante horas, días, semanas e incluso meses.¿Pueden ser importantes?Sí. Según estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos, existe aproximadamente un 29% de probabilidad de que durante esta semana se produzca alguna réplica de magnitud superior a 6. Es una posibilidad que hay que tener en cuenta.Inicialmente se emitió una alerta de tsunami. ¿Por qué?Porque se daban varias condiciones que obligan a extremar la precaución. Hablamos de un terremoto muy grande, situado junto a la costa y con parte de la ruptura probablemente bajo el fondo marino. Cuando ocurre algo así, el protocolo exige evaluar rápidamente el riesgo de tsunami.¿Entonces por qué no hubo?De hecho, sí se generó un tsunami, pero con alturas de ola de apenas unas decenas de centímetros en las zonas más próximas. La razón es que el movimiento de esta falla es fundamentalmente horizontal. Los grandes tsunamis suelen producirse cuando existe un desplazamiento vertical importante del fondo marino, cuando un bloque se eleva o desciende respecto al otro. Aquí el movimiento dominante es lateral. Son sistemas donde las placas se deslizan una junto a otra. Ese tipo de movimiento no suele producir grandes levantamientos del fondo oceánico y, por tanto, genera tsunamis mucho más modestos.¿Qué enseñanzas deja un terremoto como este?Todos los grandes terremotos generan investigación y conocimiento. En este caso concreto, el interés científico es todavía mayor porque se trata de un doblete sísmico, algo relativamente raro. Seguramente veremos muchas publicaciones tratando de entender el mecanismo que permitió que se produjeran dos terremotos principales casi consecutivos. Cada evento de este tipo aporta información valiosa para mejorar nuestro conocimiento del funcionamiento de las fallas y de los procesos que desencadenan los terremotos.Aunque no sirva para predecirlos.Exacto. Comprender mejor cómo funcionan los terremotos no significa que podamos anticipar cuándo ocurrirá el siguiente. Pero sí nos permite conocer mejor el riesgo y prepararnos mejor para futuros eventos.