Trump rompe con Zelenski: «Es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente»
ResumenDonald Trump exigió este sábado la salida de Volodimir Zelenski como presidente de Ucrania, un día después de que el presidente de EE.UU. llegara a un acuerdo con Vladímir Putin para que Rusia inyecte diésel en los mercados energéticos. rival tradicional de Estados Unidos –y contra Ucrania, sus aliados europeos y la posición mantenida hasta ahora por Washington– es un balón de oxígeno electoral para Trump. El presidente busca así una rebaja en los precios del combustible para remontar en las elecciones legislativas que se celebran a principios de noviembre.«Ya es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente», llegó a decir Trump, para quien la guerra en dicho país y su incapacidad para ponerle fin han sido una piedra en el zapato desde el comienzo de su segundo mandato.
Donald Trump exigió este sábado la salida de Volodimir Zelenski como presidente de Ucrania, un día después de que el presidente de EE.UU. llegara a un acuerdo con Vladímir Putin para que Rusia inyecte diésel en los mercados energéticos. Este acuerdo sorprendente con el ... rival tradicional de Estados Unidos –y contra Ucrania, sus aliados europeos y la posición mantenida hasta ahora por Washington– es un balón de oxígeno electoral para Trump. El presidente busca así una rebaja en los precios del combustible para remontar en las elecciones legislativas que se celebran a principios de noviembre.«Ya es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente», llegó a decir Trump, para quien la guerra en dicho país y su incapacidad para ponerle fin han sido una piedra en el zapato desde el comienzo de su segundo mandato. Ahora, sus necesidades electorales le han llevado a llegar a un acuerdo sobre combustible que dinamita su relación con Ucrania , donde EE.UU. se ha dejado miles de millones de dólares en apoyo militar, y con sus aliados europeos, a los que la guerra salpica cada vez con más fuerza.Trump está acosado por las encuestas, con su popularidad hundida por los efectos económicos de la guerra de Irán, que tiene su firma y que ha disparado los precios del combustible para los votantes estadounidenses. Uno de los impactos de la guerra contra el régimen de Teherán es la limitación productiva de las refinerías de diésel en Oriente Próximo, lo que supone un coste de combustible muy alto para electorados sensibles para Trump –el sector agrícola, los camioneros– y que repercute en alza de precios para todo el país.El 3 de noviembre, las elecciones de mitad de mandato, las 'midterm' en inglés, renovarán las dos cámaras del Congreso, donde los republicanos cuentan ahora con mayoría. Las encuestas apuntan a que perderán la Cámara de Representantes y a que el Senado está en riesgo.El acuerdo con Putin busca conseguir algún rédito a corto plazo para cambiar el curso de la campaña. Trump anunció que, tras una conversación «muy exitosa», el presidente de Rusia acordó la inyección inmediata de 300.000 toneladas de diésel ruso en los mercados globales, seguida de otras 500.000 toneladas este mes y otro millón el mes que viene.Esto supone un cambio total en la posición de presión mantenida hasta ahora por Washington contra el sector energético ruso, la principal fuente de financiación del régimen de Putin. El mes pasado, el propio Trump firmó una ley –bautizada con el nombre de un aliado republicano suyo fallecido, el senador Lindsey Graham– para multiplicar las sanciones contra la energía rusa.El acuerdo con Putin es un cambio total con la presión que EE.UU. mantenía hasta ahora contra la principal fuente de financiación de RusiaAhora, por pura necesidad política, ha dado un bandazo a esa postura, pero ha culpabilizado a Zelenski. «Le dijimos: 'haz lo que quieras a Rusia', pero no ataques las refinerías porque eso supone un problema mundial», dijo Trump este sábado, en referencia a los ataques ucranianos contra el sector energético ruso. Esa ha sido una de las respuestas de Kiev a los ataques de Rusia contra la infraestructura energética ucraniana , una forma de hacer hincar de rodillas a Zelenski, en especial cuando llegan los rigores del invierno.«Pero él quiere crear problemas al mundo», aseguró Trump, que evidenció qué le importa en este asunto: «Quiere crear problemas para nuestros agricultores y nuestros ganaderos con el diésel, porque Rusia proporciona buena parte del diésel por todo el mundo».«¿Y qué ha hecho? Va y ataca al diésel», se respondió Trump como justificación a su acuerdo con Putin. «No va a afectar a nuestros agricultores, no va a afectar a nuestros rancheros y no va a afectar al resto del mundo. Así que más le vale parar», advirtió el multimillonario neoyorquino. «Le dijimos a Zelenski: 'haz lo que quieras a Rusia', pero no ataques las refinerías porque eso supone un problema mundial» Donald Trump Presidente de EE.UU.Este sábado, tras conocerse el acuerdo de Trump con Putin, Ucrania anunció el ataque a una terminal petrolera rusa en Rostov. Ese mismo día, un ataque de Rusia contra la ciudad ucraniana de Zaporiyia dejó 17 muertos.El propio Zelenski ha criticado el «regalo» que supone para el presidente ruso , Vladímir Putin, quien cumplió años esta semana. «Esto le hace el juego a Rusia, ya que le permite matar a más personas, prolongar la guerra, tener aún menos respeto por EE.UU. e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo», ha argumentado.«Esto le hace el juego a Rusia, ya que le permite matar a más personas, prolongar la guerra, tener aún menos respeto por EE.UU. e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo» Volodímir Zelenski Presidente de UcraniaAl ser preguntado por el sufrimiento de los ucranianos, con decenas de muertos en las últimas semanas, con ataques a sus infraestructuras, Trump culpabilizó a Zelenski. «Yo les recomiendo que encuentren a un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo» , dijo. «Podría haber llegado a muchos acuerdos, y, por alguna razón, nunca lo hace».Es una crítica habitual de Trump contra Zelenski, al que ha considerado desde el principio un obstáculo para la paz, ya que se opone a la solución con la que el presidente de EE.UU. parece contento: la cesión de Ucrania de buena parte de su territorio soberano. La exigencia de su salida es el último episodio de las arremetidas de Trump contra Zelenski, que empezaron en aquella bronca histórica delante de las cámaras en el Despacho Oval poco después de su regreso al poder.La ruptura actual apunta a convertirse en la mayor crisis entre ambos desde entonces y llena de incertidumbre cualquier negociación entre Rusia y Ucrania con EE.UU. como intermediario.Delegación ucraniana en MiamiDe hecho, el anuncio del acuerdo con Putin por parte de Trump sorprendió a una delegación ucraniana en Miami, reunida con los dos negociadores principales del multimillonario neoyorquino para asuntos internacionales: su amigo Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner. La reunión era un nuevo intento de reavivar las negociaciones, pero los ucranianos se marcharon de EE.UU. en cuanto se conoció el acuerdo sobre el diésel , del que Witkoff y Kushner no habían dado ningún aviso.«A nuestro equipo se le utilizó como cortina de humo», protestó Zelenski después. «No es justo, no es la forma en la que se deben tratar los socios».El presidente ucraniano también denunció que el acuerdo sobre el diésel no es «honesto» y que muestra «debilidad» por parte de EE.UU.La principal incertidumbre es qué contrapartidas podría haber obtenido Putin al negociar el acuerdo con Trump. Lo que es evidente es que el entendimiento no va en interés de los aliados de EE.UU., tanto Ucrania como sus socios europeos.Impacto limitado en los preciosMuchos analistas también dudan del impacto que pueda tener la inyección de esas cantidades de diésel en los precios del combustible. Esas 300.000 toneladas de diésel son poco más del combustible que utiliza EE.UU. en un solo día. Además, la capacidad de exportar diésel de Rusia se ha desplomado este año como resultado de los ataques ucranianos y tiene sus propias dificultades de abastecimiento. Algunos expertos consideran que puede haber cierto impacto en los precios, pero no hará que se desplomen antes de las elecciones, como prometió Trump en su anuncio.En EE.UU., varios senadores demócratas, incluido el líder de su grupo en la Cámara Alta, Chuck Schumer, condenaron en un comunicado la «traición total a Ucrania, a nuestros aliados europeos y a la seguridad nacional de EE.UU.» que supone el acuerdo con Putin.Por parte de Europa, el acuerdo tiene dos prismas. Por un lado, sus economías también están afectadas por los precios del combustible, y cualquier contención es positiva. Pero la agresividad de Rusia, incluidos ataques híbridos en los últimos meses, y el respaldo que supone este acuerdo a su maquinaria bélica se perciben como una amenaza mayor.La jefa diplomática de la Unión Europea, Kaja Kallas, criticó el acuerdo, dijo que «proporciona a Moscú más ingresos para hacer la guerra» y advirtió de que «este no es el momento de rebajar la presión a Rusia, y Europa no lo hará». Está por ver qué decisiones tomarán ahora los socios europeos. Sus ministros de Exteriores tienen previsto reunirse este lunes para adoptar la mayor batería de sanciones contra Rusia desde el principio de la guerra, dijo Kallas. Pero hay discrepancias dentro del bloque sobre cómo presionar a Rusia sin deteriorar los suministros energéticos y sin agrandar la distancia con Trump.