El sorprendente silencio del Gobierno mientras Marruecos amenaza a España y sólo responde el PP
ResumenJosé Manuel Albares estuvo el miércoles en Bruselas, donde atendió a los medios tras la desclasificación de los documentos sobre Ceuta para reiterar de que no se avisó de la magnitud del intento de violación de la soberanía territorial española. Fue su última aparición y su último comentario respecto al atentado contra la seguridad nacional sucedido el 30 de julio. El Ministerio de Asuntos Exteriores no ha reaccionado de manera pública al comunicado vertido por su homólogo marroquí, un texto en el que amenazaban al Partido Popular y a las instituciones judiciales españoles que parece no haber sido suficiente para que Albares tomara alguna iniciativa pública para responder o reprender la actitud del vecino alaui. De hecho, al cierre de esta edición no había ningún tipo de reacción.
José Manuel Albares estuvo el miércoles en Bruselas, donde atendió a los medios tras la desclasificación de los documentos sobre Ceuta para reiterar de que no se avisó de la magnitud del intento de violación de la soberanía territorial española. Fue su última aparición y su último comentario respecto al atentado contra la seguridad nacional sucedido el 30 de julio. Desde entonces, silencio. El Ministerio de Asuntos Exteriores no ha reaccionado de manera pública al comunicado vertido por su homólogo marroquí, un texto en el que amenazaban al Partido Popular y a las instituciones judiciales españoles que parece no haber sido suficiente para que Albares tomara alguna iniciativa pública para responder o reprender la actitud del vecino alaui. De hecho, al cierre de esta edición no había ningún tipo de reacción. En los 42 días que han pasado desde el cruce masivo de personas a nado, Albares se limitó a agradecer el papel de Marruecos. Sólo tras varios comentarios de ministros marroquíes sobre la soberanía de Ceuta y Melilla tomó una decisión. Convocó a la embajadora en España, la cual estaba de vacaciones y no acudió a la cita, a la que envió a su número dos. Un movimiento que, si bien en otros caso se hace público, se hizo en secreto y con discreción. El silencio incomprensible del Ministerio ante un ataque a las instituciones del Estado por parte de los hombres de Mohamed VI ha servido al Partido Popular para tomar la delantera y actuar como líder en la crisis. «Marruecos es responsable de lo ocurrido por acción u omisión». Así de contundentes se mostraron ayer en el PP como respuesta al comunicado de Marruecos, con un texto en el que aseguran: «Nuestra valoración sobre la invasión sufrida en Ceuta el pasado 30 de julio y la crisis todavía extendida hasta el día de hoy sigue siendo la misma: estamos ante una violación grave de la integridad territorial de España y, por extensión, de Europa». «Es un ataque híbrido con una instrumentalización de la inmigración irregular», acusa el PP, que le reclama a Marruecos «una actuación leal y transparente por todas las partes y garantías verificables de que hechos similares no volverán a producirse». El PP pide también a Marruecos «el máximo respeto a las instituciones españoles y a la investigación judicial actualmente en curso en nuestra Nación». «Corresponde exclusivamente a la Justicia española, en el ejercicio de su independencia y de nuestra soberanía nacional, determinar los hechos, valorar las pruebas y, en su caso, establecer las responsabilidades que procedan». Es entonces cuando la dirección de Génova emite el tercer reproche al país vecino: «Ningún pronunciamiento, ni interno ni externo, debe interferir, condicionar o deslegitimar este procedimiento». Hay que recordar que, en el comunicado difundido este jueves, el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, no sólo elude cualquier responsabilidad de las autoridades de Rabat en los acontecimientos, sino que dirige un mensaje especialmente duro contra los partidos políticos españoles y las instituciones judiciales que investigan lo sucedido. Aunque el comunicado no cita expresamente al Partido Popular, la referencia resulta difícil de desvincular por sus críticas a la actuación de Marruecos y a Pedro Sánchez. Rabat acusa a «ciertos sectores políticos y mediáticos españoles» de «instrumentalizar al Reino dentro de una agenda interna» y carga contra «partidos históricos» que, pese a estar «curtidos en la gestión gubernamental», habrían caído, según el Ministerio, en «esta ciénaga donde la sobrepuja irrazonable y populista prevalece sobre el sentido común». El PP responde así: «La defensa de los intereses generales de la Nación, de la integridad de nuestras fronteras y de la seguridad de los españoles constituye una prioridad irrenunciable para el Partido Popular. La ejerceremos siempre con firmeza, dentro del Estado de Derecho y con independencia de cualquier circunstancia». «Nada está por encima de la defensa de España», incide el comunicado. Eso sí, el equipo de Feijóo coincide con el comunicado marroquí en plantear dos preguntas «muy pertinentes». La primera: «¿Por qué no se ejecuta el retorno de las personas que entraron irregularmente si el Gobierno marroquí se ha comprometido oficialmente a admitirlos?». La segunda: «¿Y por qué se mantiene a los menores alejados de sus familias, pese a que Marruecos ha solicitado urgentemente su regreso?». Cuestiones que Exteriores no ha respondido, pues el silencio ha sido la opción una vez más.