Abascal pide calma ante las provocaciones , pero alerta contra el "gobierno más sucio": "No os fieis de una sola encuesta"
ResumenSantiago Abascal ha irrumpido en la precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con un tono marcadamente triunfalista en la forma, pero teñido de alerta máxima en el fondo. Durante un acto en Estepona, tras un baño de masas de más de 15 minutos entre la militancia malagueña, el líder de Vox ha pedido a los suyos actuar "desde la calma" y "sin caer en provocaciones", aunque avisando de que el país se enfrenta al "gobierno más sucio de la historia de España", al que ha acusado sin rodeos de estar dispuesto a cualquier maniobra para retener el poder. En un discurso donde ha reconocido entre risas que la parada en la Costa del Sol respondía únicamente a que le "pillaba de paso" en su camino hacia Ceuta para el Día de la Hispanidad, Abascal ha centrado su ofensiva en movilizar hasta la última papeleta y frenar cualquier exceso de confianza. "No os fiéis de una sola encuesta, porque las carga el diablo", ha advertido ante la militancia, augurando un clima de hostilidad creciente hacia su formación en las próximas semanas: "Debemos esperar una campaña de violencia por parte de las milicias de Pedro Sánchez".
Santiago Abascal ha irrumpido en la precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con un tono marcadamente triunfalista en la forma, pero teñido de alerta máxima en el fondo. Durante un acto en Estepona, tras un baño de masas de más de 15 minutos entre la militancia malagueña, el líder de Vox ha pedido a los suyos actuar "desde la calma" y "sin caer en provocaciones", aunque avisando de que el país se enfrenta al "gobierno más sucio de la historia de España", al que ha acusado sin rodeos de estar dispuesto a cualquier maniobra para retener el poder. En un discurso donde ha reconocido entre risas que la parada en la Costa del Sol respondía únicamente a que le "pillaba de paso" en su camino hacia Ceuta para el Día de la Hispanidad, Abascal ha centrado su ofensiva en movilizar hasta la última papeleta y frenar cualquier exceso de confianza. "No os fiéis de una sola encuesta, porque las carga el diablo", ha advertido ante la militancia, augurando un clima de hostilidad creciente hacia su formación en las próximas semanas: "Debemos esperar una campaña de violencia por parte de las milicias de Pedro Sánchez". El dirigente ha endurecido su discurso al cuestionar abiertamente la limpieza del proceso electoral, agitando la sombra del fraude en el voto por correo y acusando al presidente del Gobierno de ser capaz de todo tras los últimos escándalos de corrupción. "Estos son capaces de traicionar, de mentir, de amenazar de muerte, de matar. Es una desconfianza de Sánchez, no del sistema. Acudid todos los que podáis a votar presencialmente", ha reclamado Abascal, articulando su propuesta socioeconómica sobre tres pilares normativos: "remigración, desregulación y prioridad nacional". En esta misma línea, el presidente de la formación ha acusado directamente al Ejecutivo de orquestar "nacionalizaciones masivas" mediante la legislación sobre descendientes en Hispanoamérica. A su juicio, la maniobra persigue "alterar el censo electoral" mediante el concurso de "funcionarios cubanos y venezolanos" vinculados al Grupo de Puebla y el Foro de São Paulo, con el fin explícito de "rellenar los sobres" que después llegarían a las urnas para "robar el futuro" de los votantes españoles. El líder de Vox ha vuelto a sembrar la sospecha sobre el recuento en las urnas al evocar episodios orgánicos internos del PSOE. Ha traído a la memoria las grabaciones de la antigua cúpula socialista y los orígenes del liderazgo del presidente del Gobierno: "Este tío ha robado las elecciones en su propio partido. Lo hemos visto en los audios, no sé si de Cerdán, de Ábalos o de Koldo, de todos los que iban en el coche aquel con Sánchez, que decían que era un Peugeot, pero luego era un Mercedes. En esos audios se ve cómo le hicieron: 'ahora mete el voto de unos, el voto de los cuatro rumanos', y luego hemos sabido que era un marroquí, un boliviano... Parece un chiste, pero lo hicieron". El discurso de Abascal no ha escatimado en adjetivos para el jefe del Ejecutivo, a quien ha definido como un dirigente de comportamiento "psicopático y desvergonzado". Ha criticado que Pedro Sánchez dedique tiempo a recomendar canciones en momentos críticos, contraponiendo esa actitud a la tragedia de las inundaciones en Valencia, la pérdida de vidas en las fronteras de Ceuta o el siniestro en Adamuz, episodios que ha achacado a las políticas de fanatismo ideológico y al despilfarro de fondos públicos. Además, ha acusado al presidente de actuar "al servicio de una monarquía extranjera" en clara alusión a Marruecos. Frente al deterioro del poder adquisitivo y la situación de la vivienda, Abascal ha asegurado que en los últimos cinco años han entrado en España cinco millones de personas sin que se haya construido vivienda pública ni privada, estrangulada a su juicio por la burocracia y los impuestos. De este modo, ha denunciado que los jóvenes trabajadores españoles se ven obligados a competir "con los pobres de todo el mundo" regularizados de golpe y con los inversores internacionales que compran inmuebles al contado. El líder opositor ha cargado contra los sindicatos, a los que ha calificado de ser parte "del crimen" e "ideológicos". Les ha reprochado haber permanecido "callados como muertos" durante ocho años de legislatura pese a "la mayor pérdida de capacidad adquisitiva de los trabajadores en el último siglo". Sus promesas En el capítulo de compromisos, el dirigente ha garantizado que las pensiones de los mayores "se van a pagar como sea y al precio que sea", saliendo al paso de las acusaciones de la izquierda sobre posibles privatizaciones del sistema público. Ha defendido que su concepto de "prioridad nacional" y "remigración" no responde a un sentimiento de "odio a los de fuera", sino de "amor a los de dentro". Este inicio de precampaña para Vox supone una maniobra de la cúpula del partido para taponar cualquier fuga de papeletas hacia el centro-derecha y asegurar su base más militante. Al sembrar sospechas sobre el recuento del 29-N, agitar el riesgo de pucherazo y marcar perfil propio desplazándose a Ceuta para el 12-O, Abascal intenta capitalizar el descontento social por encima del resto de la oposición. Durante la apertura del acto han participado también el presidente provincial, Antonio Sevilla, el diputado Carlos Quero, quien ha detallado las dificultades de los jóvenes para emanciparse o acceder a la sanidad pública, y el portavoz parlamentario autonómico, Manuel Gavira. Este último ha dirigido sus ataques a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, a quien ha situado como blanco de sus críticas por haber pagado "el chantaje a los separatistas" y por la venta de inmuebles sanitarios a fondos buitre durante su etapa previa al frente de la Consejería de Hacienda de la Junta de Andalucía.