La Agencia Espacial alerta: Europa se quedará sin lanzadores para 2030
ResumenEuropa se enfrenta a una escasez de lanzadores de cohetes de fabricación propia para finales de la década, advirtió el director de la Agencia Espacial Europea (ESA), ya que la creciente demanda de lanzamiento de nuevos satélites al espacio supera la capacidad independiente de la región. La ESA prevé que Europa se enfrente a una escasez de lanzadores hacia 2030, reconoció Josef Aschbacher, que habló abiertamente de la magnitud del desafío que supone para Europa ponerse a la altura de sus principales competidores, Estados Unidos y China. La agencia evalúa cuáles serán las necesidades de Europa en los próximos años, explicó Aschbacher a Financial Times en una entrevista. "Si sumamos todos los satélites que deben lanzarse desde las constelaciones y misiones actuales y planificadas...
Europa se enfrenta a una escasez de lanzadores de cohetes de fabricación propia para finales de la década, advirtió el director de la Agencia Espacial Europea (ESA), ya que la creciente demanda de lanzamiento de nuevos satélites al espacio supera la capacidad independiente de la región. La ESA prevé que Europa se enfrente a una escasez de lanzadores hacia 2030, reconoció Josef Aschbacher, que habló abiertamente de la magnitud del desafío que supone para Europa ponerse a la altura de sus principales competidores, Estados Unidos y China. La agencia evalúa cuáles serán las necesidades de Europa en los próximos años, explicó Aschbacher a Financial Times en una entrevista. "Si sumamos todos los satélites que deben lanzarse desde las constelaciones y misiones actuales y planificadas... vemos que hay un pico en las necesidades de lanzamiento alrededor de 2029, 2030 y 2031", afirmó. Estados Unidos y China han lanzado cientos de satélites en los últimos cinco años y han invertido miles de millones de dólares en el desarrollo de capacidades espaciales y de defensa. SpaceX, de Elon Musk, lanzó 170 cohetes el año pasado, mientras que Europa lanzó solo ocho. Musk ha transformado el mercado con cohetes reutilizables que han reducido los costos. Aschbacher declaró que planeaba plantear el tema a los estados miembros de la ESA para "garantizar que podamos lanzar nuestros satélites con lanzadores europeos". Europa tiene previsto lanzar una serie de satélites y otras misiones en los próximos años para sus redes satelitales, incluidas las de la constelación multiórbita Iris² (acrónimo de Resiliencia, Interconectividad y Seguridad por Satélite), el sistema de navegación Galileo y Copérnico, la red de observación de la Tierra más grande del mundo. Al mismo tiempo, varios países, entre ellos Alemania, han propuesto sus propias constelaciones nacionales de satélites. La ESA también está construyendo satélites para algunos ministerios de defensa nacionales, como los de Grecia, España y Polonia. Sin embargo, la capacidad de Europa para llevar a cabo estos ambiciosos planes se enfrenta a grandes dificultades, y los escépticos advierten de la urgente necesidad de una reforma estructural, incluyendo su modelo de adquisiciones. Ariane, el principal fabricante de cohetes de carga pesada de la región, ha estado planeado regreso tras los retrasos en la producción, que impidieron que su último modelo, el Ariane 6, estuviera listo para transportar nueva carga tras el último vuelo de su predecesor en 2023. Esto provocó un periodo de inactividad de un año durante el cual Europa se vio obligada a depender de SpaceX. Europa recuperó finalmente el acceso soberano al espacio en julio de 2024 con el lanzamiento del Ariane 6 y, en diciembre de ese mismo año, con el regreso a los vuelos del cohete italiano Vega-C, de menor tamaño. Aschbacher afirmó estar convencido de que Europa sería capaz de paliar la escasez prevista. Según indicó, la ESA había solicitado a los proveedores de lanzamientos europeos que en los próximos meses presentaran estimaciones del coste que supondría ampliar sus programas, en el caso del Ariane 6, pasando de los nueve o diez lanzamientos anuales actuales a unos quince. La ESA mantiene además conversaciones sobre el Vega-C, añadió. Esto influiría en las decisiones sobre dónde podría invertir la ESA fondos adicionales para intentar paliar la escasez e invertir de cara a la próxima década. "El horizonte temporal es 2035; las decisiones que estamos tomando ahora se verán influenciadas por esas reflexiones", concluyó. © The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.