Mario Picazo alerta sobre el ‘súper’ El Niño: “Influirá en el clima durante décadas”
ResumenEl fenómeno climático de El Niño, científicamente conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) , es un cambio natural en el clima que ocurre en el océano Pacífico pero afecta a otras muchas partes del mundo. Normalmente, en el Pacífico ecuatorial, los vientos empujan el agua cálida hacia el oeste (hacia Asia y Australia), y eso permite que en la costa de América (Perú, Ecuador) suba agua más fría desde el fondo. Pero, durante El Niño, esos vientos se debilitan o cambian de dirección, y el agua cálida se desplaza —o se queda— en el centro y este del Pacífico. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) , los episodios de El Niño “pueden conllevar, como efecto general, un aumento de la temperatura media en superficie a escala mundial”.
El fenómeno climático de El Niño, científicamente conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), es un cambio natural en el clima que ocurre en el océano Pacífico pero afecta a otras muchas partes del mundo. ¿Cómo funciona?
Normalmente, en el Pacífico ecuatorial, los vientos empujan el agua cálida hacia el oeste (hacia Asia y Australia), y eso permite que en la costa de América (Perú, Ecuador) suba agua más fría desde el fondo. Pero, durante El Niño, esos vientos se debilitan o cambian de dirección, y el agua cálida se desplaza —o se queda— en el centro y este del Pacífico. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), los episodios de El Niño “pueden conllevar, como efecto general, un aumento de la temperatura media en superficie a escala mundial”.
Cuando el agua cálida del océano cambia de lugar, también lo hacen los patrones de lluvias y temperaturas: en la costa del Pacífico de Sudamérica se producen más precipitaciones, pero menos en Australia e Indonesia. Este fenómeno aparece cada 2 a 7 años, y su contraposición es la fase de La Niña, que tiende a generar un “efecto de enfriamiento”, según la OMM. Ahora bien, si el calentamiento global aumenta las temperaturas generales de los océanos, el fenómeno de El Niño puede ser más desmesurado: más lluvias torrenciales en unos puntos, y sequías más potentes en otros.
Aunque ENSO es un fenómeno natural, la OMM asegura que “es probable que el cambio climático influya en los efectos debidos a El Niño y La Niña en cuanto a intensidad y frecuencia de los eventos meteorológicos y climáticos extremos”.
Mario Picazo: “Es más estabele, pero también más preocupante”
El meteorólogo Mario Picazo cree que la temperatura de los océanos será “excepcionalmente elevada” en el próximo “súper El Niño”. “Los océanos están acumulando de forma continua la mayor parte del exceso de energía que genera el calentamiento global, actuando como el principal amortiguador del sistema climático”, explica en un post en sus redes sociales.
“Se estima que más del 90% del calor adicional provocado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero acaba almacenado en el océano, lo que explica por qué su contenido de calor no ha dejado de aumentar en las últimas décadas. Este proceso es más estable que la temperatura del aire, pero también más preocupante, porque implica que el planeta sigue acumulando energía aunque haya variaciones puntuales en superficie”, lamenta el meteorólogo.
Picazo enumera las consecuencias del crecimiento de las temperaturas: “aparición de olas de calor marinas cada vez más frecuentes e intensas que alteran ecosistemas y pesquerías, contribución a la subida del nivel del mar por la expansión térmica del agua, mayor aportación de energía a tormentas y ciclones haciéndolos potencialmente más intensos, y la posibilidad de alterar grandes corrientes oceánicas con efectos sobre el clima regional, como en Europa”.
Este año seguramente veremos valores de temperatura en la superficie de los océanos excepcionalmente elevados a medida que se vaya formando un súper El Niño. De momento ya se están pulverizando los registros, pero los océanos están acumulando de forma continua la mayor parte del… pic.twitter.com/nQS9TlW7og
— Mario Picazo (@picazomario) April 20, 2026
“Además, el océano retiene ese calor durante largos periodos, lo que significa que incluso reduciendo emisiones, parte del calentamiento ya acumulado seguirá influyendo en el clima durante décadas”, zanja el experto.
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