La otra izquierda tiembla ante el riesgo de su primer 0 en Castilla y León 15 años después
ResumenEn la batalla de necesidades de la izquierda alternativa, IU-Sumar y Podemos se disputan la última migaja del plato. Entiéndase como algo figurado o entiéndase, si se prefiere más explícito, como el único escaño al que parece que aspira el conjunto de este espacio político. Castilla y León ha sido históricamente una comunidad extremadamente difícil para la izquierda del PSOE y en esta ocasión, dado además el auge de Vox, la tradición se vuelve a repetir. Con la novedad en estas elecciones de que lo que en la legislatura pasada estaba unido, acude a esta cita enfrentado en dos candidaturas.
En la batalla de necesidades de la izquierda alternativa, IU-Sumar y Podemos se disputan la última migaja del plato. Entiéndase como algo figurado o entiéndase, si se prefiere más explícito, como el único escaño al que parece que aspira el conjunto de este espacio político. Sin descartar el primer cero en 19 años. Castilla y León ha sido históricamente una comunidad extremadamente difícil para la izquierda del PSOE y en esta ocasión, dado además el auge de Vox, la tradición se vuelve a repetir. Con la novedad en estas elecciones de que lo que en la legislatura pasada estaba unido, acude a esta cita enfrentado en dos candidaturas. La de IU y la de Podemos. Y cuando la unidad en la izquierda se rompe suele ser sinónimo de problemas o, al menos, de aviso de que se llega envuelto en la debilidad. Y esto es precisamente lo que lastra las opciones de los dos para asegurarse representación en las Cortes de Castilla y León. La última encuesta de EL MUNDO, al igual que otras muchas publicadas, entierra las opciones de Podemos y señala que la coalición formada por IU, Movimiento Sumar y Verdes Equo, llamada En Común, está en la pelea por tener un procurador por la provincia de Valladolid. Pero que se arriesga también al cero. Valladolid es la circunscripción más favorable a sus intereses por ser de población más urbana y por ser la que más escaños reparte (15). Es ahí donde el candidato de En Común, Juan Gascón, confía en abrirse un hueco para entrar en las Cortes y sustituir al representante saliente de Podemos, Pablo Fernández, que sacó aquel escaño en 2022 en coalición con su ahora rival. Entonces la alianza Podemos-IU logró el 5,1% de los votos en toda Castilla y León. Ahora los sondeos apuntan a que la coalición IU-Sumar estará en torno al 3,8%, mientras que Podemos se hunde en el pesimismo después de que a lo largo de la campaña haya perdido casi un punto de su ya escasísima intención de voto. Así pues, a los morados se les aparece el fantasma de las recientes elecciones en Aragón, donde el partido desapareció del parlamento con un resultado estrepitoso que se quedó en el 0,9% del voto y viendo cómo Alvise casi les triplicaba en votos. Mientras que la Chunta se disparaba e IU-Sumar retenían su escaño. Miguel Ángel Llamas, el candidato de Podemos, lleva toda la campaña esforzándose por abrirse un hueco y ha contado con la ayuda de la dirección nacional del partido, que se ha volcado multiplicando su presencia en Castilla y León para levantar a su aspirante. Ione Belarra e Irene Montero han hecho multitud de apariciones y en el cierre volvieron a demostrarlo con un despliegue del que sabe que no sólo se está jugando un resultado electoral, sino un relato político para presentarse a las generales. Estas elecciones tendrán esa lectura nacional: qué izquierda está más fuerte y cuánta capacidad de resistencia tiene Podemos para insistir en ir a las generales en solitario si vuelve a tachar otra comunidad de la que desaparece institucionalmente. En este rally de elecciones desde diciembre, Aragón fue un desastre para los morados y Extremadura fue un éxito, precisamente, porque se consagró la unidad de Podemos e IU. Ése ingrediente es el que ahora falta en Castilla y León y que tampoco estará en Andalucía, donde IU y Podemos liderarán candidaturas separadas. Bien o mal, la izquierda representada por IU, Sumar y sus socios está resistiendo en este ciclo a la vez que está construyendo un nueva alianza para sustituir a Sumar. Se presentó en febrero y se espera todavía que anuncie su nuevo líder, tras la renuncia de Yolanda Díaz a encabezar, y su nuevo nombre, tras constatarse que no se volverá a denominar Sumar. A diferencia de Aragón, estas elecciones vienen condicionadas por este marco. Ahora las cartas están boca arriba. De hecho, ya se ha visto que Díaz ha permanecido desconectada de la campaña y tan sólo ha hecho una visita fugaz y discreta. IU-Sumar y Podemos vuelven, pues, a echarse un pulso. Al margen de quién gane o pierda, a partir del lunes volverá a hablarse de la unidad. Y la cuenta atrás en Andalucía se ha puesto en marcha. Porque ya se está hablando de finales de mayo y no de junio.