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Delgado Meco:«Luis de la Fuente es listo, un zorro como decimos en Bilbao»

Resumen

Manolo Delgado Meco (Alcázar de San Juan, 1945) fue el hombre que siempre estuvo allí cuando España perdía. Histórico preparador físico del Athletic y de la selección, acudió a cuatro Mundiales, de México 1986 a Francia 1998 , en los que se repitió «la ... misma historia»: o Eloy fallaba un penalti, o a Luis Enrique le partían la nariz o a Zubizarreta se le colaba el balón por debajo. - Fue portero del juvenil del Real Madrid y llegó a jugar un partido en Segunda división con el Calvo Sotelo de Puertollano.

Manolo Delgado Meco (Alcázar de San Juan, 1945) fue el hombre que siempre estuvo allí cuando España perdía. Histórico preparador físico del Athletic y de la selección, acudió a cuatro Mundiales, de México 1986 a Francia 1998 , en los que se repitió «la ... misma historia»: o Eloy fallaba un penalti, o a Luis Enrique le partían la nariz o a Zubizarreta se le colaba el balón por debajo. - Fue portero del juvenil del Real Madrid y llegó a jugar un partido en Segunda división con el Calvo Sotelo de Puertollano. ¿Qué le faltó para llegar más lejos?El Real Madrid me cedió al Calvo Sotelo mientras hacía la mili en Ciudad Real. Luego firmé dos años con el Boetticher de Villaverde y otros dos con el Talavera. Viendo que el fútbol no me daba para más, me decidí a estudiar por recomendación de mi padre, que me animó: «Ha salido una carrera nueva en el INEF (Instituto Nacional de Educación Física), ponte las pilas». Residíamos en el INEF, que nos costaba 30.000 pesetas al año, y gracias a mis buenas notas tenía una beca de la Diputación de Ciudad Real que salía de la recaudación de las quinielas. Noticia relacionada general No No Entrevista Luis de la Fuente: «Nunca he visto una pelea en un vestuario» José Carlos Carabias- ¿Cómo era como portero?En el Madrid coincidí con porteros como Betancor, Araquistáin o Domínguez, que me sacaban 20 centímetros. Yo mido 1,73 y era aguerrido, muy rápido, blocaba muy bien, no daba lugar a segundas oportunidades, pero con el Talavera me partieron la mandíbula de una patada. Y jugando también con el Talavera sufrí otro golpe en los testículos que me produjo un hematoma fortísimo y me tuvieron que extirpar el epidídimo, lo que hizo que me retirara. - No dejó el fútbol y enseguida encontró trabajo como preparador físico.Fui el primer licenciado del INEF con un contrato en un equipo de Segunda, el Mallorca. Era profesor en la Escuela Nacional de Entrenadores, que tenía mucho prestigio y a la vez nos ponía en contacto con todos los entrenadores con los que podíamos trabajar. Estábamos abriendo el camino de los preparadores físicos; empecé en el Mallorca en la temporada 1972-1973, después estuve en el Tenerife y en agosto de 1975 me contrató el Athletic. - Lleva en el Athletic casi tanto tiempo como Lezama. Si existe el amor verdadero debe de ser algo parecido a lo suyo con los bilbaínos.Así es. Entonces íbamos como los futbolistas, con el baúl de la Piquer encima. Llegué con un contrato de diez meses. El primer entrenador con el que trabajé fue Rafa Iriondo y Piru Gainza, que estaba de coordinador de Lezama, me dijo que tenía que entrenar a todos los equipos, desde el filial a los niños. Durante ocho años fui el único preparador físico del Athletic. En mi primera temporada nos clasificamos para la Copa de la UEFA y en la siguiente, con Koldo Aguirre de entrenador, jugamos dos finales y perdimos las dos: la de la UEFA contra la Juventus y la de la Copa del Rey frente al Betis precisamente de Iriondo, que nos ganó tras 22 penaltis. Y ya en los 80 fue el gran éxito con Javi Clemente, primero ganando la Liga y después el triplete de Liga, Copa y Supercopa. - En ese Athletic estaba Luis de la Fuente. ¿Cómo era como jugador?Pletórico. Luis era ese tipo de jugador, como Iñaki Sáez, Zubiaga o Urkiaga, que en el Athletic se ha utilizado mucho: comenzó como extremo y lo reubicaron de lateral. Tenía vocación atacante, era muy fuerte, se desdoblaba por la banda izquierda y era un gran centrador. De la Fuente compartió el puesto con José María 'Txato' Núñez. A ellos les preguntaron si no tenían celos el uno del otro y respondieron que les parecía estupendo las rotaciones de Clemente.Su etapa como jugador «De la Fuente comenzó como extremo y lo reubicaron de lateral. Tenía vocación atacante, era muy fuerte, se desdoblaba por la banda izquierda y era un gran centrador»- De la Fuente volvió al Athletic como entrenador del juvenil y del filial. ¿Cuál era su estilo de juego?La ventaja de Luis como entrenador es que conoce dos canteras, la del Athletic y la del Sevilla, pero antes de ser entrenador fue delegado con Joaquín Caparrós y se encargaba de la relación con los jugadores, de la organización de los viajes... Como entrenador es listo, zorro como decimos por aquí, y ha ido evolucionando. Otra de sus ventajas en la selección es que ha tenido a la mayoría de los jugadores desde que eran juveniles, sub-19 y sub-21. - Su trabajo en el Athletic lo combinó, a partir de 1982, con la sub-21 y, tras la Eurocopa de 1984, con la absoluta.Miguel Muñoz, el seleccionador, me conocía desde crío porque jugaba todos los jueves partidos de entrenamiento con el primer equipo del Madrid. Muñoz era íntimo amigo de Clemente. Un día estaba en San Mamés en el calentamiento del equipo y me avisaron de que tenía que subir al palco. Estaban reunidos Muñoz, Clemente y Pedro Aurtenetxe, el presidente del Athletic. Javi me explicó: «Miguel te necesita». Siempre ha habido una cooperación entre el Athletic y la selección. Ahora está Toscana Viar, la nutricionista. - ¿Cómo era la preparación física en 1984?Había una progresión. Los franceses lo llamaban 'endurance', el endurecimiento. Hacíamos entrenamientos analíticos: corríamos, subíamos cuestas, multisaltos o un circuito con abdominales, dorsales... pero sólo físico. El Madrid, por ejemplo, se iba a la Casa de Campo a correr. La siguiente evolución eran las posesiones de balón, los partidos con porterías pequeñas hasta que se jugaban amistosos o los torneos de verano, el Carranza, el Teresa Herrera, el Colombino... Lo contrario a los entrenamientos analíticos son los globalizados, que es lo que más se lleva ahora; es decir, siempre con balón. - Estuvo en cuatro Mundiales, el primero el de México 1986.Recomendé que fuéramos 25 días antes para adaptarnos a la altitud. En Tlaxcala estábamos a 2.200 metros. Estuvimos 55 días concentrados, mucho tiempo, y entonces no venían las familias de los jugadores. El primer partido palmamos por una decisión arbitral: el gol de Míchel a Brasil que no nos concedieron. O cómo olvidar los cuatro goles de Butragueño a Dinamarca. También recuerdo que a 'Goiko' le sacaron amarilla y Muñoz tuvo que poner a Gallego de central contra Bélgica en cuartos. No estuvimos mal, hicimos la hombrada de que Señor empatara cerca del final, pero en los penaltis falló el pobre Eloy, que había metidos todos en los entrenamientos. - En Italia 1990 nos echó Yugoslavia en octavos.Estuvimos concentrados en Tarvisio y el seleccionador era Luis Suárez, que en Italia lo admiraban. Recuerdo que le dije: «No tenemos que jugar antes previos con rivales que luego nos pueden tocar». A Yugoslavia le ganamos un amistoso en su país, pero en el partido que de verdad valía nos eliminaron.- En Estados Unidos 1994, ya con Clemente, caímos en cuartos con Italia en el famoso partido del codazo de Tassotti a Luis Enrique.¿Y a quién eligieron para pitar la final? Al árbitro que nos hizo la pirula -el húngaro Sándor Puhl-. Hoy lo de Luis Enrique con la nariz rota habría sido un escándalo. Eso fue denigrante, era la misma historia de siempre. El Mundial del 94 fue muy bueno salvo por la guerra mediática que había -entre José María García, en la Cope, y José Ramón de la Morena, en la Ser-; íbamos en volandas y nos afectó.«¿Y a quién eligieron para pitar la final? Al árbitro que nos hizo la pirula» «El Mundial del 94 fue muy bueno salvo por la guerra mediática que había -entre José María García y José Ramón de la Morena-; íbamos en volandas y nos afectó»- Y en Francia 1998 nos fuimos a casa a la primera.Y otra vez la guerra mediática. Raúl hizo un golazo, pero a 'Zubi' se le coló el balón por debajo -en el primer partido frente a Nigeria- y ahí nos quedamos. Eran accidentes puntuales muy difíciles de controlar. - Lo que está claro es que siempre nos ha costado empezar en los Mundiales.Sí, y con Del Bosque igual en Sudáfrica. Es psicología pura. - En la actual selección hay varios jugadores muy importantes que no han llegado en su mejor estado físico. ¿Hay tiempo en un torneo tan corto para alcanzar ese pico de forma que marca la diferencia?Totalmente. Hay tiempo suficiente siempre que vayas pasando rondas. Lo fundamental es la comunicación de los médicos de los clubes con los de la selección. - ¿Cómo ve a los del Athletic?Unai Simón tiene un poder de serenidad que comete un error y a la siguiente mantiene la confianza intacta. Es muy fiable, admira mucho a Iribar e Iribar era así. A Laporte lo conozco de niño; cuando estaba en la dirección deportiva con Jabo Irureta nos decía: «Tengo que jugar ya en el primer equipo». Un tío con mucha personalidad, magnífico central zurdo que saca la pelota de maravilla. Y después, Nico Williams, que venía detrás de su hermano Iñaki, que es directo, potente, con desborde, aunque le falta un poco de control. En cambio, Nico tiene otro juego. - ¿Cuáles son las claves para llegar lejos en un Mundial?Lo que podemos controlar está super controlado, pero, pese al VAR, están los imponderables. Sobre todo la inferioridad numérica, ya sea por una expulsión rara o porque hayas hecho todos los cambios en una prórroga y te quedes con diez por lesión.Resumen del Portugal-EspañaRESUMEN DEL PORTUGAL-ESPAÑA