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ResumenEvolución de los tipos de interés en la zona euro entre 2024 y 2026.César Galera El nuevo ciclo monetario da comienzo. El Banco Central Europeo (BCE) ha elevado los tipos de interés en 25 puntos básicos, un movimiento que impulsa el precio del dinero hasta la cota del 2,25% y un nivel que no se veía en la zona euro desde abril de 2025. Los tipos de interés vuelven a subir después de prácticamente tres años en los que en Europa sólo se vivían recortes del precio del dinero seguidos de un largo periodo sin cambios ni sobresaltos. Pero la institución presidida por Christine Lagarde ha decidido volver a ponerse el mono de trabajo en la nueva reunión de política monetaria que se ha celebrado hoy en Fráncfort.
Evolución de los tipos de interés en la zona euro entre 2024 y 2026.César Galera El nuevo ciclo monetario da comienzo. El Banco Central Europeo (BCE) ha elevado los tipos de interés en 25 puntos básicos, un movimiento que impulsa el precio del dinero hasta la cota del 2,25% y un nivel que no se veía en la zona euro desde abril de 2025. Los tipos de interés vuelven a subir después de prácticamente tres años en los que en Europa sólo se vivían recortes del precio del dinero seguidos de un largo periodo sin cambios ni sobresaltos. Pero la institución presidida por Christine Lagarde ha decidido volver a ponerse el mono de trabajo en la nueva reunión de política monetaria que se ha celebrado hoy en Fráncfort. "No estamos en la situación en la que podemos dejar correr este shock", ha indicado Lagarde, que ha especificado que la subida de tipos debe entenderse como "una señal" y "algo necesario ante la actual situación económica y la incertidumbre". A la cabeza de los bancos centrales Con su alza, el BCE se convierte en el primer gran banco central de entre las economías del G7 que acomete una subida de los tipos de interés por los efectos derivados de la guerra de Irán. El cierre del estrecho de Ormuz ha impactado de lleno en los precios de la energía y la autoridad monetaria europea teme que esa presión acabe calando de forma más amplia en la economía. "La guerra en Oriente Próximo está generando presiones inflacionistas y la decisión de aumentar los tipos de interés es adecuada en los diferentes escenarios que analizan la posible evolución de la perturbación y su impacto en las perspectivas a medio plazo para la zona del euro", indican en su comunicado los miembros del Consejo de Gobierno del BCE. Ya en rueda de prensa, Lagarde ha confirmado que "la decisión se ha tomado de forma unánime" y que "no debatimos ninguna otra alternativa que la subida de 25 puntos básicos". Los fantasmas del último shock inflacionario han jugado un papel relevante en esa toma de decisiones. El BCE no quiere volver a llegar tarde a la lucha contra la inflación como ya ocurrió en el periodo de 2021-2022, cuando el crecimiento de los precios se catapultó por encima del 10%. "Cuando la inflación se descontrola, cuesta mucho trabajo devolverla al objetivo del 2% que marca la estabilidad de precios", ha advertido la presidenta del BCE. Lagarde ha recalcado que, por el momento, las expectativas de inflación a largo plazo siguen ancladas en el objetivo del 2%. Pese a ello, ha resaltado que "tenemos una inflación que es demasiado alta para nuestros ciudadanos y para nuestro objetivo de estabilidad de precios. Estamos trabajando para revertir esa situación". Los expertos del BCE han comenzado a ver ya un traslado de los precios de la energía, que se elevaron un 10% en abril, hacia otros productos. Nuevas proyecciones En la publicación de las nuevas proyecciones macroeconómicas, la autoridad monetaria vaticina un escenario base con una inflación del 3% en 2026, del 2,3% en 2027 y del 2% en 2028. La revisión al alza respecto a los cálculos realizados en la cumbre de marzo es de cuatro décimas para el año actual, y tres décimas para el próximo, aunque se reduce en una décima la inflación esperada en 2028. Tras escalar al 3% en abril, Lagarde ha anticipado que la inflación seguirá subiendo durante el verano y no regresará al objetivo del 2% hasta la segunda mitad del próximo año. La nueva senda esperada de la inflación en el escenario base se acerca mucho a la prevista en el escenario adverso dibujado en la cumbre de marzo, que vaticinaba un crecimiento de los precios del 3,3% para este año. Esto implica que el BCE reconoce que los malos pronósticos se van materializando para Europa. "Los expertos han revisado al alza las proyecciones de referencia para la inflación en 2026 y 2027 debido a una senda más elevada de los precios de la energía, que se espera que se transmita en cierta medida a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios", aseguran los miembros del BCE. Como en marzo, la autoridad monetaria ha querido construir escenarios alternativos que anticipan desarrollos diversos de la guerra en Irán. En el más severo, la inflación alcanza un pico del 5,3% en 2027. Futuros movimientos Los inversores ya tenían la subida de tipos absolutamente descontada, por lo que su verdadera motivación hoy era encontrar pistas sobre los próximos movimientos. Lagarde se ha encargado de recordar que, en un momento como el actual, "dada la enorme incertidumbre, decidimos reunión a reunión. No hay un camino predeterminado para los tipos de interés". Pese a ello, los expertos dan por hecho que este no será el último ajuste al alza de las tasas que lleve a cabo el BCE. Pendientes de si se resuelve o no la guerra en Oriente Próximo, una cuestión que cambiaría radicalmente el panorama, el debate se centra ahora en si la subida de tipos se dará ya en la próxima reunión de junio o se pospondrá a septiembre. La calma con la que Lagarde ha transmitido su mensaje y el hecho de que haya señalado que no han visto efectos de segunda ronda en la inflación por el momento otorgan más papeletas a una pausa en la siguiente cita monetaria. "No debemos ser complacientes, pero también debemos ser analíticos y rigurosos con todos los datos que recibimos", ha advertido la presidenta del BCE.