Enrique Riquelme, ese hombre de negocios “con acento latinoamericano” que aspira a ser presidente del Real Madrid
ResumenLos socios del Real Madrid no han votado a su presidente en unas elecciones desde 2006, cuando eligieron a Ramón Calderón. Las siguientes citas electorales se resolvieron con un único candidato, Florentino Pérez, que este martes volvió a activar el proceso electoral, solo 16 meses más tarde de ser proclamado, también sin contrincante. La última vez que asomó un posible competidor fue en 2021. El empresario alicantino Enrique Riquelme, que ahora tiene 37 años, manifestó entonces de manera pública su intención de concurrir a las urnas con una candidatura en la que aseguraba que le acompañarían exfutbolistas y empresarios.
Los socios del Real Madrid no han votado a su presidente en unas elecciones desde 2006, cuando eligieron a Ramón Calderón. Las siguientes citas electorales se resolvieron con un único candidato, Florentino Pérez, que este martes volvió a activar el proceso electoral, solo 16 meses más tarde de ser proclamado, también sin contrincante. La última vez que asomó un posible competidor fue en 2021. El empresario alicantino Enrique Riquelme, que ahora tiene 37 años, manifestó entonces de manera pública su intención de concurrir a las urnas con una candidatura en la que aseguraba que le acompañarían exfutbolistas y empresarios. Riquelme, presidente y máximo accionista de Cox Energy —cuyo nombre viene de su localidad natal—, empresa energética española que salió a Bolsa en noviembre de 2024 y que hoy vale más de 1.000 millones de euros, cumplía ya hace cinco años las restrictivas condiciones requeridas para acceder a la presidencia. Acumulaba al menos 20 años como socio de manera ininterrumpida y se encontraba en disposición de avalar con su patrimonio personal el 15% del presupuesto del club, entonces 825,2 millones de euros. Debía aportar un preaval de 123,8 millones de euros. Sin embargo, en 2021 desistió a solo dos días de que venciera el plazo de presentación de candidaturas acuciado por el calendario dispuesto por Florentino Pérez. Como ha hecho en esta ocasión, el presidente del Madrid convocó las elecciones de manera sorpresiva. Activó el proceso electoral el 1 de abril, Jueves Santo, cuando las anteriores citas se habían celebrado en junio. El efecto combinado de los festivos y del adelanto sin aviso dejó a Riquelme sin margen, tanto para completar las gestiones necesarias para preparar el preaval de 123,8 millones como para tener lista su maquinaria. Distribuyó una nota a los medios en la que explicaba que desistía “debido a que los reducidos plazos establecidos por la actual directiva y la junta electoral hacen imposible presentar la candidatura completa en la que venía trabajando y asegurar una campaña en la que realmente pueda explicar a todos los socios el proyecto”. El joven empresario se apartó en 2021, pero, según fuentes cercanas, nunca abandonó su intención de acceder a la presidencia del club de cuya junta directiva ya había formado parte su padre, también Enrique Riquelme, durante el mandato de Ramón Calderón. Durante estos años ha seguido manteniendo contactos con el equipo que empezó a armar entonces y ha ido sumando apoyos de manera silenciosa. Florentino Pérez ha sabido de algunos de esos movimientos, y este martes le lanzó un reto en la rueda de prensa en la que anunció la convocatoria de elecciones: “Los que se quieran presentar que sepan que les estamos esperando. Es su oportunidad, pero que no hablen por detrás de uno, que den la cara y que digan quién es, que yo oigo de todo”. Llegó a aludir a Riquelme como a alguien con “acento mexicano”. México es el mayor mercado de Cox Energy. El empresario, que lleva años acumulando apoyos y activando conexiones de manera paciente, le respondió en una carta ayer mismo: “Me gustaría trasladarle nuestra plena disposición para dialogar conjuntamente en los próximos días y acordar un proceso más amplio que permita y fomente la participación real de los socios”. En este tiempo, Riquelme ha estrechado relaciones con Rafa Nadal, una de las figuras en quien se ha vislumbrado a menudo un futuro en los despachos del Madrid. En enero de 2025 Cox firmó un acuerdo de colaboración con la Rafa Nadal Academy para patrocinar su equipo en la Hexagon Cup de pádel. Seis meses más tarde, colocó su logo en las embarcaciones del equipo propiedad del extenista que compite en las E1 series, el mundial de lanchas motoras eléctricas. Se ha seguido preparando, pero el adelanto electoral anunciado por sorpresa este martes ha vuelto a pillarle con el pie cambiado. Su calendario no contemplaba acometer en este momento el esfuerzo de presentarse a las elecciones a la presidencia del Real Madrid en las que ahora necesitaría avalar con su patrimonio personal algo más de 187 millones de euros, el 15% del presupuesto actual de 1.248 millones. Con todo, este miércoles Riquelme ha hecho público que ha remitido una carta a Florentino Pérez en la que pide una convocatoria de elecciones bajo un proceso “transparente e innovador”, dentro de unos “plazos reglados”, además de abrir un diálogo con Pérez para acordar que ese proceso “fomente la participación real de los socios y madridistas en su futuro”. Asimismo, asegura cumplir “con todos los requisitos económicos y de antigüedad para presentar una candidatura”. En los cinco años transcurridos entre su primer amago de presentarse han crecido tanto el aval requerido, como su fortuna, como su empresa, a la que ve en un momento de expansión clave al que se encuentra entregado y al que contaba con poder dedicar toda su atención en los próximos meses. Riquelme pertenece a una familia con empresas en los sectores inmobiliarios y de construcción, cuyo primer gran hito profesional fue la creación del grupo El Sol en 2010 en Panamá. Dicha compañía, que llegó a contar con 1.200 empleados, se convirtió en el “mayor proveedor de arena” para las empresas que hacían la ampliación del Canal de Panamá. Dos años más tarde, El Sol lideró la licitación y desarrollo del “mayor proyecto fotovoltaico” realizado en Latinoamérica hasta ese entonces, llamado Rainbow 50, según figura en la propia web de Cox. La iniciativa se llevó a cabo en Guatemala, con una inversión que en ese entonces alcanzó los 100 millones de dólares. Dos años después y apenas transcurridos cuatro desde su llegada a la región, el alicantino fundó Cox Energy, que actualmente cuenta con una fuerte presencia en Latinoamérica. Más allá de una incursión fugaz en el mundo de las telecomunicaciones con su inversión en el grupo Ezentis, Riquelme es reconocido principalmente por su actividad al frente de un grupo energético con presencia en varios países, que hoy cotiza en la Bolsa española y que, aspira, en algún momento, a convertirse en un miembro del Ibex 35, la élite del empresariado español donde está presente, por ejemplo, ACS, la constructora de Florentino Pérez. En el mercado nacional, uno de sus movimientos más sonados fue la compra de la quebrada Abengoa en 2023, una ingeniería andaluza por la que pagó más de 500 millones por sus activos más valiosos. Recientemente, el pasado abril, Cox firmó su último gran hito al hacerse con el negocio mexicano del gigante energético español Iberdrola, una operación que aspira a darle un salto cualitativo a la compañía del alicantino. La transacción, cerrada en 3.413 millones de euros, incluyó 1.368 megavatios (MW) de centrales de ciclo combinado y cogeneración y otros 1.232 MW de activos fotovoltaicos y eólicos. Este movimiento permitirá a la compañía, una vez digiera semejante inversión en su estructura, convertirse en un gigante mundial energético, posicionándose como el primer suministrador del mercado mexicano (con una cuota del 25%) y el quinto mayor productor del país.