Estados Unidos amplía sus sanciones contra Cuba
ResumenEl Departamento del Tesoro ha impuesto este lunes nuevas sanciones contra once representantes y tres entidades de los estamentos policial, político y de inteligencia del Gobierno cubano, entre ellos los ministros de Energía y Comunicación, en un nuevo paso en sus medidas de presión contra La Habana. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento de Tesoro ha indicado en un comunicado que entre los incluidos en la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas se encuentran la ministra de Comunicaciones, Mayra Arevich Marín, y el titular de Energía y Minas, Vicente de la O Levy. También figuran el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Juan Esteban Lazo Hernández; el director de la Policía, Óscar Alejandro Callejas Valcarce, y Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista y secretario de Organización del Comité Central. La OFAC incluye asimismo en su lista negra a entidades del régimen: la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), el Ministerio del Interior (MinInt) y la Dirección de Inteligencia, también conocida como G2 y considerada como el principal servicio de inteligencia cubano en el exterior.
El Departamento del Tesoro ha impuesto este lunes nuevas sanciones contra once representantes y tres entidades de los estamentos policial, político y de inteligencia del Gobierno cubano, entre ellos los ministros de Energía y Comunicación, en un nuevo paso en sus medidas de presión contra La Habana. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento de Tesoro ha indicado en un comunicado que entre los incluidos en la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas se encuentran la ministra de Comunicaciones, Mayra Arevich Marín, y el titular de Energía y Minas, Vicente de la O Levy. También figuran el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Juan Esteban Lazo Hernández; el director de la Policía, Óscar Alejandro Callejas Valcarce, y Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista y secretario de Organización del Comité Central. La OFAC incluye asimismo en su lista negra a entidades del régimen: la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), el Ministerio del Interior (MinInt) y la Dirección de Inteligencia, también conocida como G2 y considerada como el principal servicio de inteligencia cubano en el exterior. A todos ellos se les ha aplicado la orden ejecutiva que firmó Donald Trump el primero de este mes, la número 14404, y que se dirige contra los “responsables de la represión en Cuba de amenazas contra la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”. Las sanciones obligan a congelar cualquier activo que los incluidos en la lista puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y prohíben hacer negocios con personas o empresas de este país. “Durante más de sesenta años, el régimen cubano ha priorizado su ideología comunista y su enriquecimiento personal por encima del bienestar de sus propios ciudadanos, al tiempo que ha permitido la explotación de Cuba para operaciones militares, terroristas y de inteligencia extranjera”, ha indicado el Departamento de Estado en un comunicado después de que se dieran a conocer las nuevas sanciones. “Estados Unidos seguirá tomando medidas para contrarrestar al régimen cubano, a aquellos que traten de hacer avanzar sus metas y a aquellos en el exterior que permitan que las élites se aprovechen mientras el pueblo cubano sufre”. Se trata de la segunda ronda de sanciones contra Cuba en menos de dos semanas. El pasado día 7, la Administración de Trump ya incluyó al conglomerado GAESA, bajo control militar, y otras entidades cubanas en su lista de nacionales y entidades especialmente designados. “Estas sanciones representan un paso más en la campaña exhaustiva de la Administración Trump para responder a las urgentes amenazas de seguridad nacional que representa el régimen comunista cubano, y para hacer que rindan cuentas tanto el régimen como aquellos que le prestan apoyo material”, ha asegurado el secretario de Estado, Marco Rubio, el hombre al cargo de los asuntos de Cuba en la Administración Trump. “Aquellos que se alinean con el régimen, tales como las personas designadas este lunes, son responsables del sufrimiento del pueblo cubano, el fracaso de la economía cubana y la explotación de Cuba”, agrega el jefe de la diplomacia estadounidense, que advierte de nuevas medidas similares “en los próximos días y semanas”. El anuncio de los castigos se produce cuando se espera que este miércoles Estados Unidos presente cargos contra el hombre fuerte del régimen cubano, Raúl Castro, de 94 años, por su papel como entonces ministro de Defensa en el derribo de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate en 1996, a manos de aviones caza de las fuerzas cubanas y sobre aguas internacionales. En otra medida de presión, el director de la CIA; John Ratcliffe, visitó La Habana la semana pasada para reunirse, precisamente, con las cabezas de ese aparato de seguridad y policial hoy sancionado. Ratcliffe conversó durante su visita sorpresa con el director de los servicios de inteligencia cubanos, Ramón Romero Curbelo; el ministro del Interior, Lázaro Casas, y el nieto de Raúl Castro, Raúl Rodríguez Castro. A todos ellos les transmitió el mensaje personal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump: que Washington está dispuesto a echar una mano ante los gravísimos problemas de la isla, pero solo si el régimen acomete “cambios fundamentales”. Y, también, que la paciencia del republicano se agota. Trump, eufórico tras el éxito de la operación militar que depuso al presidente Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de enero, declaraba pocos días después de que Cuba estaba “a punto de caer” y desde entonces insiste con frecuencia en que la isla “será la siguiente” en su lista de intervenciones en otros países. A finales de enero impuso, también mediante una orden ejecutiva, un bloqueo energético contra La Habana, al amenazar con sanciones y aranceles a los países que facilitan combustible al país caribeño.