El crudo cae un 8% y toca los 100 dólares ante un posible acuerdo nuclear con Irán
ResumenEl mercado petrolero ya ve, por cuarta vez en dos meses, la luz al final del túnel de la guerra de Irán. El crudo reaccionó ayer con fuertes descensos al anuncio de un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, algo que habría motivado a Washington a poner en pausa el Proyecto Libertad, con el que pretendía mantener abierto el estrecho de Ormuz. Con ello, el barril de Brent, de referencia en Europa, llegó a cotizar ayer por debajo de los 100 dólares por barril, frente a los 125 en torno a los que se movía hace apenas una semana, y cerró la sesión con una caída en torno al 8%. Varios altos funcionarios estadounidenses declararon a Axios que la Casa Blanca cree estar cerca de un acuerdo en torno a un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra y establecer un marco para negociaciones nucleares más detalladas.
El mercado petrolero ya ve, por cuarta vez en dos meses, la luz al final del túnel de la guerra de Irán. El crudo reaccionó ayer con fuertes descensos al anuncio de un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, algo que habría motivado a Washington a poner en pausa el Proyecto Libertad, con el que pretendía mantener abierto el estrecho de Ormuz. Con ello, el barril de Brent, de referencia en Europa, llegó a cotizar ayer por debajo de los 100 dólares por barril, frente a los 125 en torno a los que se movía hace apenas una semana, y cerró la sesión con una caída en torno al 8%. Varios altos funcionarios estadounidenses declararon a Axios que la Casa Blanca cree estar cerca de un acuerdo en torno a un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra y establecer un marco para negociaciones nucleares más detalladas. Este documento consta de una página y 14 puntos, entre los que destaca el compromiso de Irán de una moratoria sobre su programa de enriquecimiento de uranio, que Washington plantea hasta 20 años pero que Teherán quiere limitar a cinco, por lo que podría quedar en un punto intermedio. Tras su vencimiento, Irán podría enriquecer su uranio hasta un nivel bajo, del 3,67%, pero no podría desarrollar jamás armas nucleares. Además, ambas partes están discutiendo una cláusula por la cual Irán aceptaría no operar instalaciones nucleares subterráneas. Para garantizar que esto se cumple, Irán debería aceptar inspecciones sorpresa por parte de la ONU. Asimismo, la República Islámica también estaría dispuesta a retirar su uranio altamente enriquecido del país y trasladarlo a EEUU, una prioridad clave para Estados Unidos, pero que Teherán había rechazado hasta ahora. EEUU espera una respuesta de Irán a este documento en las próximas 48 horas, con el objetivo de fijar un marco para las conversaciones de paz. Estados Unidos dio ayer su primera muestra de buena voluntad con la suspensión del operativo militar establecido este domingo para asegurar el tránsito de buques por Ormuz, algo que Irán había criticado por vulnerar el alto al fuego, ya que permitía el paso de todos los buques menos los iraníes, cuyos puertos seguían bloqueados por la armada estadounidense. Además, en caso de que Irán acepte las exigencias, EEUU está dispuesto a levantar sus sanciones económicas, lo que implicaría aliviar restricciones financieras, comerciales y de acceso a mercados internacionales. Asimismo, Washington también liberaría miles de millones de dólares en activos iraníes congelados en el extranjero. Sin embargo, pocas horas después de este anuncio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a avivar el conflicto al amenazar a Irán con reiniciar la ofensiva en el caso de que la República Islámica rechace el acuerdo. "Si Irán accede a cumplir con lo acordado, lo cual es, quizás, una gran suposición, la ya legendaria operación Furia Épica y el bloqueo, sumamente eficaz, llegarán a su fin, permitiendo que el estrecho de Ormuz esté abierto para todos, incluido Irán", señaló. "Si no aceptan, comenzarán los bombardeos y serán, lamentablemente, de un nivel e intensidad mucho mayores que antes", aseguró Trump a renglón seguido. Además, EEUU, mantendrá el bloqueo de buques y puertos iraníes durante las negociaciones. Incertidumbre A pesar del optimismo de la Administración estadounidense, es posible que no haya un acuerdo, como dejan traslucir la palabras de Trump. De hecho, Irán había considerado hasta este momento innegociable la posibilidad de renunciar a su plan nuclear (y aún más al uranio ya enriquecido), y distintas voces dentro de la República Islámica rechazan el acuerdo. "El texto de Axios es una lista de deseos estadounidenses más que una realidad. Los estadounidenses no obtendrán en una guerra perdida lo que no consiguieron en negociaciones cara a cara", aseguró el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, añadiendo que Teherán "tiene el dedo en el gatillo y está preparada", y amenazó con represalias si fracasan las conversaciones. Aunque oficialmente Irán está evaluando la propuesta de paz "y, una vez que concluya su revisión, trasladará sus puntos de vista a la parte paquistaní", que actúa de mediadora, según declaró el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Ismail Bagaei, Washington considera que uno de los principales escollos a los que se enfrenta el proceso de negociación es la división del liderazgo iraní entre distintas facciones, ninguna de las cuáles quiere parecer demasiado entreguista frente a Washington. Por ejemplo, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó ayer en una actitud desafiante con este posible acuerdo que garantizará el "paso seguro" a través del estrecho de Ormuz tras "una vez neutralizadas las amenazas del agresor [estadounidense] y establecidos los nuevos protocolos" de paso, lo que implicaría el control del cruce por parte de Irán y el pago de tarifas a Teherán. Además, no parece haber un gran cambio entre la propuesta actual estadounidense y las propuestas anteriores; si acaso, sí se ha producido un cambio en las circunstancias, ya que el desbloqueo del paso por Ormuz en los últimos días habría acabado con el uso del Estrecho como arma de guerra por parte de Irán, además de poner los mimbres para una mayor rebaja de los precios de la energía en los próximos meses. Con todo, esta operación no solo implicaba grandes costes para Washington, ya que supone el despliegue de miles de soldados y cientos de buques, aviones y drones, sino también grandes riesgos, ya que Irán ha mantenido sus ataques sobre las embarcaciones que, con todo, han logrado cruzar. Cuerpo: Hay "garantía de suministro de queroseno"El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señaló ayer que "España, tiene seguridad y garantía en el suministro de queroseno", algo que permitiría mantener operativo el transporte aéreo durante los próximos meses, dando aire al sector turístico durante la campaña estival frente a la incertidumbre que azota a otros países, especialmente en el norte de Europa, donde muchas aerolíneas ya están suspendiendo vuelos. Con todo, Cuerpo dijo estar "muy vigilante" de cara a la evolución de este suministro en las próximas semanas por el "posible impacto que pueda tener sobre la temporada turística" estival. Aunque España no tiene problemas de suministro de queroseno por ahora, debido en buena medida a su elevada capacidad de refino de este producto, hay que tener en cuenta que los turistas que recibe el país proceden, en un gran porcentaje, de países europeos, por lo que abrió la puerta a compartir las reservas con otros países, tal como pidió recientemente la Comisión Europea. "Hay que ayudar a que la temporada turística" sea buena, "como lo está siendo desde el inicio del curso", espetó. Las palabras de Cuerpo fueron en línea de las de la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, que había señalado el martes queEspaña dispone de 90 días de reservas de queroseno "y la llegada de barcos, la llegada de aprovisionamiento, se está llevando a cabo con total normalidad". Además, las aerolíneas Iberia, Vueling, Volotea y Air Europa confirmaron ayer que mantienen con normalidad la planificación de sus operaciones de cara a este verano en España, descartando recortes o cancelaciones de vuelos por la falta de combustible.