¿Por qué LaLiga permite fichar al Barcelona si tiene que pedir un crédito de 400 millones?
ResumenEl pasado 29 de mayo, el Barcelona anunciaba el fichaje de Anthony Gordon. Una incorporación sorprendente porque no era uno de los nombres que más había sonado como refuerzo. Pero también llamó la atención el montante de la operación, ya que el club azulgrana desembolsó 70 millones de euros por su contratación, una cifra muy elevada si se tiene en cuenta el gasto realizado en incorporaciones durante los últimos años. El Barcelona lleva tiempo maniatado por el Fair Play financiero y por su elevada masa salarial.
El pasado 29 de mayo, el Barcelona anunciaba el fichaje de Anthony Gordon. Una incorporación sorprendente porque no era uno de los nombres que más había sonado como refuerzo. Pero también llamó la atención el montante de la operación, ya que el club azulgrana desembolsó 70 millones de euros por su contratación, una cifra muy elevada si se tiene en cuenta el gasto realizado en incorporaciones durante los últimos años. El Barcelona lleva tiempo maniatado por el Fair Play financiero y por su elevada masa salarial. No ha podido fichar ni de lejos todo lo que hubiera querido y, en muchas ocasiones, ha tenido serias dificultades para inscribir a sus nuevos refuerzos. Deco ha tenido que hacer auténticos malabares para reforzar la plantilla y hay que reconocerle que ha acertado plenamente con los jugadores que ha incorporado. Sin embargo, esta travesía por el desierto toca ya a su fin. El fichaje de Gordon es la primera prueba y la segunda será la incorporación de un delantero centro. Independientemente de cómo acabe el mercado, la intención del club azulgrana es gastar 100 millones de euros en Julián Álvarez. Eso supondría una inversión de al menos 170 millones de euros, una cifra que con toda probabilidad aumentaría con la llegada de un lateral y, posiblemente, de un central. Esos 170 millones superan con creces lo que se ha gastado el Barcelona en las últimas tres temporadas en refuerzos, concretamente desde la llegada de Deco a la dirección deportiva. En ese periodo, el gasto ascendió a 114,5 millones de euros por las incorporaciones de Vitor Roque (30), Oriol Romeu (3), Dani Olmo (48), Pau Víctor (5), Joan García (25) y Roony (3,5). El Barcelona vuelve a la regla del 1:1 y dispone de margen en su masa salarial. ¿Qué ha sucedido para que esto sea posible? En primer lugar, el aumento del capítulo de ingresos. El club ha trabajado muy bien en la captación de nuevos patrocinadores. Otro factor clave ha sido el regreso del equipo al Spotify Camp Nou. El estadio ha incrementado los ingresos y estos seguirán creciendo en las próximas temporadas. En estos momentos, el presupuesto del club supera los 1.000 millones de euros y para la próxima campaña podría alcanzar los 1.200 millones. También ha sido determinante el mayor espacio generado en la masa salarial tras la salida de jugadores muy importantes con fichas elevadas, como Robert Lewandowski, Clément Lenglet, Ansu Fati, İlkay Gündogan o Sergi Roberto. Esto ha permitido liberar margen para la llegada de nuevos futbolistas. Y tampoco hay que olvidar el papel de LaLiga, que con su estricto —y en ocasiones desmesurado— control salarial ha impedido que el Barcelona siguiera endeudándose. La segunda pregunta es cómo puede estar fichando si a la vez está pidiendo un crédito de 400 millones para finalizar las obras del Spotify Camp Nou. La respuesta es que ese dinero no va al capítulo de deuda. El Barcelona irá devolviendo ese crédito según vaya ingresando esas cantidades por la comercialización del Camp Nou. Y eso no afecta a los parámetros de fichajes que controla LaLiga. El préstamo para el nuevo estadio se estructuró específicamente para que se devuelva con los ingresos adicionales que genere el futuro Camp Nou (VIP, hospitality, museo, naming rights, nuevos patrocinios, etc.), y no con los ingresos ordinarios destinados a la plantilla. De hecho, el club siempre ha defendido que la financiación del Espai Barça está separada de la gestión deportiva.