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El Mundo ·

Coronel Luis Romero: "Las rencillas entre ministros han impedido una rápida solución. Marlaska y Albares se comportan como prima donnas"

Resumen

«La desclasificación de documentos reservados vulnera la seguridad nacional pero el Gobierno la ha llevado a cabo de todos modos, de forma oportunista, con la intención de eludir sus graves responsabilidades»... «Por mi experiencia anterior puedo afirmar que las rencillas entre ministros han impedido una rápida solución del problema. Sobre todo, los ministros Fernando Grande-Marlaska y José Manuel Albares se comportan como prima donnas. A veces no cogen el teléfono o delegan en un subordinado o sencillamente van aplazando la solución de los problemas»...

«La desclasificación de documentos reservados vulnera la seguridad nacional pero el Gobierno la ha llevado a cabo de todos modos, de forma oportunista, con la intención de eludir sus graves responsabilidades»... «Por mi experiencia anterior puedo afirmar que las rencillas entre ministros han impedido una rápida solución del problema. Sobre todo, los ministros Fernando Grande-Marlaska y José Manuel Albares se comportan como prima donnas. A veces no cogen el teléfono o delegan en un subordinado o sencillamente van aplazando la solución de los problemas»... «No hay derecho a que el presidente haya tratado así a los agentes del CNI, intentando volcar toda la responsabilidad de lo ocurrido en Ceuta en unos profesionales que son muy buenos, que conocen Marruecos como nadie. No hay derecho a que se les denigre, no es justo, merecen respeto». Quien así habla para Crónica conoce en profundidad los servicios secretos españoles. El coronel Luis Romero, hoy jubilado, ha trabajado más de 40 años en el Ejército y de estos, 33 en el CNI. A principios de 2025 fue ascendido a director general de Inteligencia del CNI. Abandonó su cargo a finales de marzo y se jubiló. Podemos intuir que su enfado es extensible al resto de los oficiales y de agentes del centro de inteligencia, que incluso está actuando como portavoz suyo dado que su delicada posición y su trabajo les impide por contrato pronunciarse estando en activo (una circunstancia que ha querido aprovechar Moncloa para señalarles como culpables en esta crisis), pero él, como corresponde, lo niega de forma tajante. «Las mías son opiniones personales», precisa. Militar de Infantería licenciado por la Academia de Toledo, que es la ciudad en la que nos recibe, guarda gratos recuerdos de la Ciudad Autónoma porque fue allí donde sirvió en Regulares 54 en 1986. Después, su desempeño como funcionario del CNI le llevaría a pasar la mayor parte de su vida profesional fuera de España. Es un experto en los países árabes y Oriente Medio, estuvo destinado en Siria, en Irán, en Afganistán, antes de pasar por Bruselas y, finalmente, en la Comunidad Valenciana. Y precisamente esta última localización, antes de alzarse hasta la dirección general de Inteligencia, le permite tener cierto conocimiento de cómo funciona la estructura comunicativa a nivel autonómico. Lo primero que hace es ratificarse en el contenido de un escrito que envió a algunos de sus amigos, como suele, señalando las consecuencias de la desclasificación, el miércoles, de 40 documentos sobre la crisis de Ceuta en la que se incluían informes de la Guardia Civil, Policía Nacional y Fuerzas Armadas, correos, gráficos y conversaciones de WhatsApp fechados entre el 1 y el 31 de julio. «Esta desclasificación vulnera la seguridad nacional. La intención declarada era demostrar que nadie anticipó a las autoridades la dimensión real de la entrada masiva por la frontera del Tarajal y eludir así sus graves responsabilidades. Desclasificar en bloque para ganar una batalla narrativa puede proporcionar un titular, pero también puede regalar a adversarios extranjeros y socios desconfiados una excelente radiografía de nuestros procedimientos y carencias en el ámbito de la inteligencia. La suma de pequeños datos permite reconstruir perfectamente el funcionamiento de un ecosistema nacional de inteligencia. Con esta desclasificación documental, España ha explicado lo que sabía y ha mostrado cómo lo sabe, a quién avisa y cuánto tarda en reaccionar», dice. «No me extraña la reacción de Margarita Robles negándose a aplaudir al presidente cuando la anunció», añade. EL CATECISMO El coronel Romero ha desgranado en sus notas personales el daño causado en cinco puntos. El primero: «Estos documentos muestran abiertamente prioridades de vigilancia, circuitos de comunicación, destinatarios, horarios, tiempos de reacción, procedimientos de alerta y criterios para valorar una amenaza. Es decir, ofrecen un peligroso manual de instrucciones sobre cómo observa España su frontera más sensible, su frontera sur». Segundo: «Los organizadores de futuras acciones contra España ya saben qué redes eran controladas, qué unidades monitorizan esas redes, qué mensajes llamaron la atención y qué volumen de movilización no fue suficiente para provocar una respuesta preventiva proporcionada. Ahora podrán cambiar de plataforma, fragmentar las convocatorias, retrasar su difusión o introducir falsas alarmas destinadas a saturar a los analistas». Tercero: «La documentación permite, además, identificar el intervalo existente entre la detección, la comunicación y la decisión política: información especialmente útil para quien desee explotar nuestras debilidades de Mando y Control». El cuarto punto analizado por el que fuera número tres del CNI alude a la desconfianza que puede provocar este movimiento en servicios de inteligencia extranjeros. Dado que se han desvelado comunicaciones con los servicios marroquíes, «cualquier otro servicio extranjero puede preguntarse si la información intercambiada con España terminará publicada seis semanas después para resolver una disputa parlamentaria». «Cuando aparece esa duda», advierte, «los aliados reducen los detalles, retrasan los avisos o buscan interlocutores más discretos». Finalmente, el coronel alude al daño interno infligido, al cambio de actitud que los propios analistas del CNI pueden adoptar si sospechan que sus notas o apreciaciones provisionales serán exhibidos públicamente «para repartir responsabilidades políticas». «Aparecerán informes más cautelosos, menos claros y llenos de fórmulas destinadas a evitar compromisos. En definitiva, la inteligencia defensiva sustituirá a la inteligencia útil». Pregunta. ¿Usted cree que la desclasificación puede vulnerar leyes o es una irresponsabilidad sin alcance penal? Respuesta. No soy abogado ni juez. Yo creo que ha sido una indiscreción muy grave, que crea vulnerabilidades en la seguridad nacional y no compensa ninguna satisfacción política. Creo que es muy fácil echarle la culpa al CNI, que es una institución muy reservada y cuyos miembros están sujetos a un juramento de discreción del que no pueden sustraerse en absoluto, cosa que les dignifica. Ha sido una salida de uso frecuente por parte de muchos gobiernos, pero los servicios de inteligencia son los ojos de los gobiernos. Denigrarlos es como derramar ácido sobre sus propios ojos. Lo que se ha producido va contra el catecismo de la Inteligencia. El coronel Romero defiende con vehemencia la reputación del CNI. "Es los ojos de los gobiernos, denigrarlo es como echarse ácido en los ojos", explicaACEROARABA PRESS P. El CNI se ha visto en situaciones muy graves. Tanto internas, hace ya décadas, como provocadas por circunstancias externas más recientes, y aquí me refiero al 11-M o al caso Pegasus, que se llevó por delante a su directora. Ha habido situaciones en las que ha sido utilizado. De todas las que recuerda, ¿cuál es la más grave? R. Esta. Es que se han publicado documentos fotografiados y en un número altísimo. Nuestro sistema legal establece suficientemente el control parlamentario, judicial y administrativo de nuestros órganos de inteligencia y permite determinar responsabilidades sin necesidad de acudir a la desclasificación pública de material documental de acceso reservado. Es habitual que los gobiernos utilicen los servicios de inteligencia como chivos expiatorios, como fusibles gracias a los cuales no acabamos todos electrocutados en las casas. En este caso el Gobierno ha utilizado el CNI como fusible para no quedar electrocutado. Pero es que se ha comprometido no sólo al CNI, que es el más importante, sino a todo el ecosistema de inteligencia de España, al servicio de información de la Policía, al de la Guardia Civil y al servicio de Información militar. Es una barbaridad. P. Por lo que se ha sabido, excepto Robles, el Gobierno mintió cuando dijo que el CNI no había informado y cuando aseguró que Marruecos se había comportado como un socio leal porque el CNI avisó a sus servicios de Inteligencia antes de la avalancha y hemos visto imágenes de sus gendarmes dirigiéndola. Pero, ¿avisar a la delegación del Gobierno fue suficiente? R. No estoy en el detalle, pero hay informaciones que tiene que recibir el delegado del Gobierno, otras que tiene que recibir el presidente de la Comunidad Autónoma, otras destinadas a los órganos centrales y otras que han de ser coordinadas por Policía y Guardia Civil. Hay muchos escalones, los cuales tienen que ir recibiendo información, procesándola y trasladándola al escalón superior. El CNI es un servicio estratégico, su predicción sobre las cosas es a largo plazo. Guardia Civil y Policía sí que han de trabajar de forma más inmediata sobre el terreno. También hay que tener en cuenta que el Estado es un transatlántico que cuesta poner en marcha y que los días en los que ocurrió todo, así como en Navidades o Semana Santa, la Administración va a medio gas. Es una situación nefasta. Busca tú protocolos en esos días... Y lo más importante: el CNI puede pasar la información, pero si nadie hace nada... P. Es un protocolo fallido. R.Es un protocolo que tiene que revisarse, evidentemente, y que debe tener unos canales de urgencia. El fenómeno está ahí y hay que prepararse para la siguiente oleada P. A estas alturas, ¿el CNI ya debería saber quién estuvo detrás de un asalto que constituyó una invasión del territorio nacional? ¿Ya debería estar hecho el informe? ¿Es posible que ocurriera lo que ocurrió y el rey alahuí no lo supiera? R. Sí, ya deben estar realizando profundas evaluaciones de lecciones aprendidas. La experiencia de los miembros del CNI en el Magreb y su prestigio internacional en esta materia es muy alto. Ninguna institución pública o privada en España conoce mejor Marruecos que el CNI. Por otra parte, en Marruecos, por mi experiencia, la Casa Real no podía no saber lo que se estaba gestando y lo que ocurría. P. Estamos entonces a expensas de la próxima vez que quieran hacernos llegar su mensaje introduciendo a 80.000 personas en Ceuta y Melilla. ¿Estamos desprotegidos? R. No, no lo estamos. Si fueran soldados, España respondería de inmediato con total eficiencia. Es más difícil cuando el que cruza viene descalzo o con un patito a nado. En el siglo XXI y en España, en Europa, parar eso es más difícil. P. Se puede desplegar el Ejército con carácter disuasorio, reforzar la frontera por tierra y por mar, combatir las convocatorias de redes sociales con contrainteligencia... R. Es un fenómeno que entraña dificultades. P. Se ha especulado sobre que el CNI se ha visto desactivado por motivos políticos en los últimos luistros. R. Yo no he visto eso bajo ningún concepto. P. ¿Debe dimitir la directora Casteleiro, o la ministra de Defensa? R. Eso deben decidirlo ellas. El coronel Luis Romero finalizó su tarea en el CNI a finales de marzo de 2025. Acostumbrado a trabajar sobre el terreno, no se amoldó a la gestión y dimitió tres meses después de ser nombrado para el cargo de director general de Inteligencia. El cese, no lacrado, le llegó por teléfono. Quizás no fue la mejor de las despedidas. Sin embargo, no tiene problema ninguno en explicar que cuando él entraba a las seis de la mañana y cuando salía a las diez de la noche, Casteleiro seguía trabajando. Y que la ministra podía llamarle a cualquier hora o fiesta de guardar. «No he visto nunca ni civil ni militar con más implicación y capacidad de trabajo que ellas», dice. En sus notas personales ha escrito que es consciente de que algunos desearían una inminente dimisión de Robles. «Lo más probable es que el presidente espere a efectuar una remodelación de Gobierno preparatoria de las próximas elecciones para hacerla salir por la puerta trasera sin que el asunto Ceuta aparezca entre las motivaciones», apuntó. También ha escrito que, una vez se ha demostrado que el CNI avisó «con suficiente precisión», el foco de la discusión han dejado de ser Robles versus Marlaska para transformarse en una pregunta: «¿Quién sabía qué en Moncloa y desde cuando lo sabía?». «Margarita Robles es una persona activada 24 horas al día...», prosigue. P. ¿Es comprensible de algún modo que el presidente se fuera de vacaciones? R. Eso es inaudito, es una negligencia. No es normal que haya una urgencia de este nivel en España y te vayas de vacaciones. Hay que suspenderlas y reintegrarse al puesto de mando.